Una bala recuperada en la escena de un crimen puede terminar conectando investigaciones que, a simple vista, parecen no guardar relación.
Desde 2025 a la fecha, la Policía Científica registra 496 coincidencias (hits) entre evidencias analizadas, de las cuales 138 estuvieron vinculadas a homicidios, según datos suministrados a Diario Libre.
Un hit se produce cuando el análisis de un casquillo, proyectil o una huella coincide con evidencia de otro caso. Este cruce facilita vincular investigaciones, establecer si el arma fue utilizada en varios delitos y fortalecer la identificación de posibles responsables.
Para realizar esas comparaciones, la Policía Científica utiliza el Sistema Integrado de Identificación Balística (IBIS), el Sistema Automatizado de Identificación Dactilar (AFIS), con una base de datos de unas 600,000 impresiones; y un sistema de reconocimiento facial, voces y documentos.
Faltan laboratorios
Actualmente, el organismo cuenta con 306 integrantes distribuidos en el territorio nacional entre técnicos, peritos y administrativos.
La estructura dispone de peritos especializados en distintas áreas, entre ellas 22 en balística, 14 en dactiloscopia, 10 en criminalística de laboratorio, cinco en análisis de vehículos, tres en acústica forense y dos en documentoscopia.
Aunque la unidad tiene personal distribuido en distintas provincias, el análisis especializado de las evidencias sigue concentrado en el laboratorio central de Santo Domingo.
Es decir, el personal del interior preserva la escena, colecta los indicios y los remite a la capital para su procesamiento pericial, lo que limita el desarrollo de capacidades forenses y mantiene a las pesquisas criminales dependiendo de un único centro.
“Tenemos proyectos de expansión que no solamente el laboratorio esté concentrado dentro de la capital, sino también que en las regiones haya laboratorios que puedan hacer análisis de esa evidencia, no solamente colección”, afirmó el director de la Policía Científica, coronel Omar Rodríguez Ceballos.
Una limitación
La genética forense se ha convertido en una de las herramientas más determinantes para la investigación criminal moderna.
Aunque la Policía realiza peritajes en balística, huellas, documentos, retrato hablado, acústica y otras disciplinas, todavía no ha incorporado los análisis de ADN.
Consciente de esa limitación, la dependencia policial proyecta incorporar esa prueba en el nuevo edificio forense con la que aspiran completar las principales disciplinas científicas utilizadas en la investigación criminal.
“Vamos a instalar un laboratorio de genética forense. Con el ADN completamos todo lo que debe tener un ecosistema de investigación técnico-policial. Tenemos balística, tenemos dactiloscopía y vamos a tener ADN“, sostuvo.
El nuevo edificio, de unos 3,200 metros cuadrados, será construido fuera de la sede de la Policía Nacional y, según explicó el titular, contará con cuatro niveles y estará diseñado bajo estándares internacionales forenses.
También incorporará un sistema de flujo unidireccional de evidencias para reducir el riesgo de contaminación durante su procesamiento, así como distintos servicios forenses.
Solo el año pasado, la dependencia recibió 3,090 solicitudes de análisis balísticos.
Además, procesó 3,696 escenas del crimen. Hasta junio de este 2026, se examinaron 2,604 casos vinculados a homicidios, fraudes, análisis de audios, siniestros y otras investigaciones periciales. Mientras, en acústica forense se analizaron 43 expedientes desde 2024 a lo que va de este año, 35 relacionados con investigaciones internas de la Policía Nacional.









