Category: Tecnologia

  • Los Vivo X500 Pro y X500 Pro Max no son una renovación generacional: es el asalto definitivo a la gama más premium

    ‘Benfen’ es un término chino que vendría a traducirse como “hacer las cosas bien”. Es el mantra que compañías como Oppo o Vivo han adoptado como filosofía a la hora de crear productos y que bien podría tener otra acepción: hacer las cosas a lo grande. Porque Vivo acaba de presentar en China la serie Vivo X500 y hay dos cosas a destacar. 

    La primera es que siguen apostando por ese zoom larguísimo complementario de la mano de Zeiss. La segunda es la que más nos interesa por aquí, ya que el Vivo X500 Pro Max, el Vivo X500 Pro y el X Fold6 presentado hace unos meses llegarán a Europa. Es una refrescante novedad porque estos últimos años había que tener cuidado a la hora de hablar de un lanzamiento global de los modelos más ambiciosos de la compañía china. 

    Vamos a ver las características de los diferentes modelos, pero lo más relevante es la apuesta de Vivo por asaltar la gama más alta tanto en el formato convencional como en el de los plegables.

    En corto. Antes de nada, no te has perdido el lanzamiento del Vivo X400. Como suele ser habitual en marcas chinas por cuestiones culturales, se saltan el modelo que empieza por el número cuatro, por lo que el modelo anterior sigue siendo el Vivo X300 Ultra que analizamos hace unos meses. Dicho esto, con los X500 estamos ante modelos que encajan en esa definición de “topes de gama” en todos los apartados.

    Vivo X500 Pro Max

    El Pro Max con la funda-cámara y los dos teleconvertidores | Foto: Xataka

    Tanto el X500 Pro como el X500 Pro Max montan el Dimensity 9600 Pro, el nuevo chip de MediaTek fabricado en un proceso de 2 nanómetros. Las configuración de RAM es idéntica con 12 GB LPDDR5 X, el almacenamiento es de 256 o 512 GB UFS 4.1 (con una opción extra de 1 TB en el caso del Pro Max) y en ambos casos, la batería carga a una potencia de 90 W por cable y 40 W inalámbrica.

    Las principales diferencias entre ambos es el tamaño de la pantalla (6,36 pulgadas para el Pro y 6,85 pulgadas para el Pro Max), un mayor tamaño de batería para el Pro Max y la ambición del telefoto.

    X500 Pro

    X500 pro max

    Pantalla

    Panel AMOLED de 6,36 pulgadas

    Resolución de 2.660 x 1.216 píxeles

    Refresco adaptativo de 1 a 144 Hz

    4.500 nits de pico de brillo local

    459 píxeles por pulgada

    Panel AMOLED de 6,85 pulgadas

    Resolución de 3.168 x 1.440 píxeles

    Refresco adaptativo de 1 a 144 Hz

    4.400 nits de pico de brillo local

    507 píxeles por pulgada

    Procesador

    MediaTek Dimensity 9600 Pro

    Fabricación en 2 nm

    CPU de ocho núcleos

    2 x 4,55 GHz + 3 x 4,35 GHz + 3 x 3,1 GHz

    MediaTek Dimensity 9600 Pro

    Fabricación en 2 nm

    CPU de ocho núcleos

    2 x 4,55 GHz + 3 x 4,35 GHz + 3 x 3,1 GHz

    Ram y almacenamiento

    12 GB LPDDR5X Ultra

    256 o 512 GB UFS 4.1

    12 GB LPDDR5X Ultra

    256 GB, 512 GB o 1 TB UFS 4.1

    batería

    6.510 mAh en España

    Batería de iones de litio de una celda

    Carga rápida por cable de 90 W

    Carga inalámbrica de 40 W

    6.750 mAh

    Batería de iones de litio de doble celda en paralelo

    Carga rápida por cable de 90 W

    Carga inalámbrica de 40 W

    conectividad

    5G con doble nano SIM y doble espera 5G

    WiFi 7 de doble banda

    Bluetooth 6.0

    GPS y A-GPS

    NFC para pagos móviles

    USB 3.2

    USB OTG

    5G con doble nano SIM y doble espera 5G

    WiFi 7 de doble banda

    Bluetooth 6.0

    GPS y A-GPS

    NFC para pagos móviles

    USB 3.2

    USB OTG

    Otros

    Lector de huellas ultrasónico 3D

    Certificaciones IP68 e IP69

    Emisor de infrarrojos

    Enfoque láser para la cámara

    Trasera de fibra de vidrio en negro y cristal en blanco

    Lector de huellas ultrasónico 3D

    Certificaciones IP68 e IP69

    Emisor de infrarrojos

    Enfoque láser matricial para la cámara

    Trasera de fibra de vidrio en negro y cristal en gris

    Apuesta fotográfica. Este es el segmento en el que más y mejor se está posicionando la compañía china. De hecho, ya con el X300 Ultra muy posiblemente compitan por tener uno de los tres mejores móviles fotográficos de 2026 y estos X500 apuntan maneras tanto por la configuración del teléfono como, sobre todo, por un accesorio que Vivo ya ha convertido en imprescindible dentro de su catálogo.

    Si nos centramos en las cámaras propias del móvil, tenemos ese gran módulo de cámaras trasero con las siguientes configuraciones:

    X500 Pro

    X500 pro max

    principal

    Sensor LYTIA L910 de 1/1,28 pulgadas

    50 megapíxeles

    Apertura f/1.57

    Revestimiento ZEISS T*

    Sensor LYTIA L910 de 1/1,28 pulgadas

    50 megapíxeles

    Apertura f/1.57

    Estabilización nivel gimbal

    Revestimiento ZEISS T*

    gran angular

    50 megapíxeles

    Apertura f/2.0

    50 megapíxeles

    Apertura f/2.0

    telefoto

    64 megapíxeles

    Apertura f/2.52

    Estabilización CIPA 7.0

    200 megapíxeles de 1/1,4 pulgadas

    Apertura f/2.67

    Estabilización CIPA 7.0

    frontal

    50 megapíxeles

    Apertura f/2.0

    Apertura f/2.0

    Apertura f/2.0

    En todas las cámaras, Vivo apuesta por una apertura muy amplia para capturar mejores imágenes con baja luz, pero el Pro Max se desmarca con un telefoto de 200 megapíxeles que ya sabemos que es lo necesario para realizar aumentos híbridos o digitales más ambiciosos. Es decir, con un sensor de 200 megapíxeles, un 50x digital será más nítido que un 50x tomado con un sensor de 64 megapíxeles gracias a que la IA tiene que reconstruir la imagen partiendo de una imagen con más detalle.

    Vivo X500 Pro Max

    Foto: Xataka

    Y más allá de las lentes base. La base que monta es ambiciosa, sobre todo teniendo en cuenta el tamaño de los sensores principales y del telefoto, pero donde Vivo se desmarca y juega en una liga en la que, ahora mismo, sólo Oppo tiene una alternativa seria, es en el teleconvertidor. En nuestros análisis (del X300 Ultra, del X200 Ultra, del Oppo X9 Pro o del Oppo X9 Ultra) ya hemos visto que estas lentes adyacentes permiten no sólo una mayor versatilidad, sino capturar primeros planos retrato realmente impresionantes.

    En este caso, tanto el X500 Pro Max como el X500 Pro son compatibles con el teleobjetivo Zeiss Gen 2 con una distancia equivalente de 200 mm, y el X500 Pro Max, además, es compatible con el Zeiss Gen 2 Ultra de 400 milímetros. El peso de este modelo es considerablemente más alto (153 gramos del Gen 2 vs 248 gramos del Gen 2 Ultra), pero ganamos el doble de distancia focal.

    El plegable. Por otro lado, tenemos el plegable. Realmente no es nuevo porque fue en junio cuando conocimos sus especificaciones y, aparte de tener características llamativas como esa batería de 6.900 mAh (una burrada para un plegable) o el Dimensity 9500 Super Edition, lo que destaca es que sigue a pies juntillas la filosofía de cámaras de los plegables chinos.

    Si Samsung, Google o Apple diferencian mucho entre sus cámaras para los móviles convencionales y los plegables, Honor, Huawei, Motorola o Vivo apuestan por cámaras que intentan no hacer tantas concesiones. De hecho, el teleconvertidor Zeiss Gen 2 de 200 mm es compatible con este X Fold6. Sin el teleconvertidor, el telefoto es un 3x óptico con tecnología periscópica. 

    Como adelanto, este verano tuvimos un par de semanas la versión china.

    Vivo XFold 6

    El teleconvertidor Gen 2 también es compatible con el plegable | Foto: Vivo

    Asalto europeo. La apuesta de Vivo por traer esos tres modelos nos deja ver que por fin Europa parece que entra en los planes de la compañía cuando se trata de lanzar los modelos más ambiciosos. Con las generaciones anteriores, muchos gama alta se quedaron en China y, aunque el X300 Ultra de comienzos de este año parecía un brote verde, había que esperar a ver si Vivo mantenía la estrategia.

    Parece que sí y el X Fold6 llegará a Europa el próximo 1 de octubre. Por su parte, los X500 tendrán un evento propio el 27 de octubre en el que se detallará el precio europeo, pero marca un punto de inflexión en la estrategia de la compañía, que con estos terminales llega para plantar aún más batalla en una guerra fotográfica que ya no se libra tanto en el terreno de los megapíxeles… como en el de la versatilidad y la consistencia de la calidad fotográfica se use la cámara que se use.

    Fotos | Xataka

    En Xataka | Huawei MatePad Air (2026), análisis: con el salto a OLED PaperMatte tenemos un nuevo tablet ligero de referencia

  • MediaTek ya tiene lista su alternativa a los SoC Snapdragon para portátiles prémium: el chip Dimensity CX C10 Max

    El SoC que acaba de presentar MediaTek no es uno más. El nuevo chip Dimensity CX C10 Max de esta compañía taiwanesa llega decidido a abrirse paso en el mercado de los ultraportátiles prémium preparados para sacar partido a la inteligencia artificial (IA). MediaTek ha confirmado que llegará a las tiendas próximamente en el interior de un ordenador portátil Googlebook del segmento prémium, aunque por el momento no sabemos apenas nada de este dispositivo.

    Lo que sí conocemos con cierto detalle son las especificaciones de este SoC insignia. De fabricar el chip Dimensity CX C10 Max se está encargando TSMC, y lo está produciendo en uno de sus nodos de 3 nm. Su arquitectura es de tipo All Big Core, por lo que incorpora una CPU de ocho núcleos, una GPU de 11 núcleos y una NPU de octava generación. Sobre el papel, pinta bien. Además, MediaTek asegura que sus ingenieros han optimizado su microarquitectura con el propósito de maximizar su rendimiento y minimizar su consumo.

    Este requisito es importante en cualquier ordenador portátil, pero lo es especialmente en los equipos que, como los Googlebooks, han sido diseñados para maximizar la portabilidad y dilatar la autonomía tanto como sea posible. De hecho, MediaTek nos hace una promesa muy interesante: este SoC va a permitir a los fabricantes de ordenadores portátiles hacerlos más finos y más ligeros. Además, podrán prescindir del ventilador para el SoC principal y tendrán una autonomía para todo el día. Probablemente su batería no durará 24 horas, pero sí debería superar claramente la duración de una jornada laboral estándar.

    Preparado para Gemini Intelligence

    La NPU, o unidad de procesamiento neuronal, de este SoC merece que le prestemos un poco de atención. De hecho, como he mencionado unas líneas más arriba, este chip ha sido concebido para permitir a los usuarios aprovechar las capacidades de la IA en general, y de Gemini Intelligence en particular. La NPU 890 alcanza un rendimiento máximo, según MediaTek, de 55 TOPS, por lo que, en teoría, debería ofrecernos una productividad óptima al utilizar el motor de IA desarrollado por Google.

    Su ISP Imagiq 1090 es compatible con sensores de cámara de hasta 32 megapíxeles

    Más cosas interesantes acerca de este chip. Su ISP Imagiq 1090 es compatible con sensores de cámara de hasta 32 megapíxeles y permite capturar, de nuevo según MediaTek, vídeo HDR de alta calidad, realizar zooms de vídeo fluidos y mantener el enfoque de forma continua. Podéis estar seguros de que pondremos esta promesa a prueba tan pronto como un dispositivo equipado con el SoC Dimensity CX C10 Max caiga en nuestras manos.

    Mediatek Dimensity Cx C10 Max Infographic 091526

    En lo que se refiere a la conectividad inalámbrica, este SoC no está nada mal. Es compatible con el estándar Wi-Fi 7 y alcanza una velocidad de transferencia de hasta 7,3 Gbps. También tiene conectividad Bluetooth 6.0. En este terreno a priori no tenemos nada que objetarle, pero su auténtica prueba de fuego llegará cuando lo analicemos en algún ultraligero y comprobemos si su productividad y su autonomía realmente están a la altura. Estas son las dos grandes promesas de estos dispositivos, y, con frecuencia, también son su talón de Aquiles.

    Imágenes | MediaTek

    Vía | MediaTek

    En Xataka | MediaTek ya no compite solo en potencia: el Dimensity 9600 Pro apuesta todo a que la IA corra dentro del móvil y no en la nube

  • UBTech pone en marcha la mayor fábrica del mundo de robots humanoides que fabrican robots humanoides

    China tiene el objetivo de convertirse en la primera potencia mundial y, para lograrlo, los robots son una de sus puntas de lanza. Aquí entran desde los robots especializados para fábricas como los cuadrúpedos para todo tipo de tareas (incluso militares), pero es evidente que las estrellas de esta carrera son los humanoides. UBTech es una de las empresas que va en la vanguardia de esta tecnología y acaba de poner en marcha una fábrica con un ambicioso objetivo.

    La fabricación de robots humanoides deja atrás a los prototipos para atacar la producción en masa

    La planta. El pasado 12 de septiembre en Liuzhou, Guangxi, la fábrica de UBTech encendió la maquinaria. Según la compañía, y como vemos en Sedaily, es la primera fábrica inteligente del mundo concebida específicamente para una producción anual masiva de robots humanoides y se trata de una planta de 14.000 m2 muy automatizada en la que los robots humanoides participan en el proceso de fabricación de robots humanoides. 

    La intención es alcanzar una producción anual superior a 10.000 robots industriales y, para conseguirlo, deberán mantener un ritmo de un robot fuera de la línea de montaje cada diez minutos y fabricarán dos tipos de robots:

    • Cruzr, un modelo de servicio y logística.
    • Walker S, un humanoide industrial basado en LLMs diseñado para tareas de manipulación y logística en fábricas.

    Humanoides, a currar. Dentro de la línea de montaje, y como si fuera una fábrica de coches, hay una serie de robots muy especializados que son los que están realizando los trabajos de precisión. Si la idea es montar un robot cada diez minutos, la lentitud de los humanoides actuales no permite que sean ellos los que están atornillando (aunque Xiaomi tiene algunos robobecarios apretando tuercas en su factoría de coches), pero UBTech sí ha puesto a dos humanoides a realizar algunas tareas en la fábrica.

    El Cruzr Y1 y el Cruzr S2, ambos robots de torso humanoide impulsados por una plataforma con ruedas, son los encargados de la carga, descarga, transporte y apilamiento de materiales. En la etapa final del ensamblaje, son los robots colaborativos los que llevan la batuta gracias a líneas guiadas y manipulación remota.

    Una vez el robot abandona la línea de montaje, se somete a más de cuatro horas de pruebas y pasa por un túnel de inspección ed grado automotriz para una evaluación exterior de 360º. Es, en definitiva, como una fábrica de coches, pero para robots. En el siguiente vídeo se pueden ver currando:

    Declaración de intenciones. Cuando se da el visto bueno a cada unidad, se transporta a un almacén tridimensional totalmente automatizado que, y de nuevo según la compañía, es el primero de su clase en el mundo. En él, hacinan los robots para conseguir que 112 unidades entren en apenas 65 metros cuadrados, aprovechando el espacio en más de un 50% respecto a un almacén convencional. 

    Y esto es importante porque nos habla de la escala del proyecto: la fábrica no es una de prototipos, sino de unidades finales. Esa producción estimada de 10.000 unidades anuales indica que quieren formar parte de esa carrera en la que las empresas chinas están apretando el paso. Porque, según la Oficina Nacional de Estadísticas de China, sólo en julio de este año se produjeron 98.677 robots industriales, un 30,2% más que en julio del año anterior. Y, en los primeros seis meses del año, la cifra es de 635.056 unidades, un 28,5% más que en el año anterior.

    Si nos centramos en los humanoides, un informe de Morgan Stanley calcula que las compañías chinas fabricaron y vendieron el 97% de todos los robots humanoides del mundo en la primera mitad de 2026. Además, estiman que las 50.000 unidades de este año se multiplicarán para 2030, rondando las 446.000 unidades.

    Ubtech

    UBTech también está fabricando los U1 Pro. Por lo que sea

    Los robots chinos ya han entrado en el primer nivel mundial gracias al gran número de ingenieros, científicos y escenarios de aplicación acumulados en China en los últimos 10 a 20 años. Todo esto ha formado una base de la cadena de suministro muy fuerte, una gran capacidad de fabricación y la fuerza de investigación y desarrollo – Jianxin Pang, vicepresidente de UBTECH

    La ventaja china. De momento, estos robots no apuntan al usuario final (aún), sino a un entorno industrial, tiendas, colegios, servicios, restaurantes y hasta empresas de entrega de última milla. Evidentemente, ya hay empresas que hablan de ese objetivo y de cómo la fabricación en masa les permitirá bajar los costes por unidad para poder venderlos a un precio más asequible, y para entender el porqué del acelerón chino, sólo hay que ver su cadena industrial. 

    Porque la verdadera ventaja de China en robots humanoides no es la tecnología, sino tener todos los componentes necesarios para fabricar un robot a la vuelta de la esquina. Han establecido una cadena de suministros en los que es fácil fabricar componentes complejos en masa gracias a la cercanía de las empresas que fabrican los rodamientos, los chips, las baterías y cualquier otra pieza esencial se encuentran cerca unas de otras, minimizando costes como el del transporte.

    El propio vicepresidente de UBTech comentó que hay varios factores que han propiciado esto, como la acumulación de talento estos últimos 20 años, pero gracias sobre todo a una cadena de suministro que es la que permite mantener los costes de producción lo más bajos posible. Es el mismo “secreto” que tiene TSMC para liderar en fabricación de semiconductores, pero lo que está por ver es que todos necesitemos un robot humanoide.

    Imágenes | UBTech

    En Xataka | En la guerra de los robots humanoides, los de Estados Unidos bailan y los de China trabajan a destajo. No es una cuestión tecnológica

  • 20 años anticipando el Apocalipsis: todas las veces que alguien ha dicho que la IA nos iba a matar a todos

    “Urge regular la inteligencia artificial antes de que se convierta en un peligro para la humanidad”. Podría ser una frase extraída de la carta que Dario Amodei publicó hace unos días, pero no. Lo dijo Elon Musk en 2017, cuando no existía ChatGPT, Claude ni ninguna de las IAs que usamos hoy en día. 

    La idea de que la IA se descontrole y acabe amenazando nuestra propia existencia no es nueva. Los creyentes del AI doom llevan más de una década lanzando advertencias muy parecidas a las que hoy llenan titulares. Antes pasaban más desapercibidas, pero hoy han conseguido captar la atención del mundo. 

    Los inicios del movimiento ‘doomer’

    El movimiento por la seguridad de la IA nació mucho antes de que existieran Anthropic y OpenAI. Los primeros vestigios de estas ideas empiezan con la formación del MIRI, que son las siglas de Machine Intelligence Research Institute, en el año 2000, aunque no fue hasta 2005 cuando se empezaron a enfocar en los riesgos existenciales que presentaba la IA. 

    En 2009, uno de los cofundadores del MIRI, Eliezer Yudkowsky, ayudó a formar   LessWrong, una comunidad donde una de las grandes obsesiones era la amenaza de una singularidad tecnológica. Aquí convivían ideas del transhumanismo, un movimiento intelectual que plantea la mejora del ser humano mediante la tecnología, y el altruismo eficaz, una corriente que trata de identificar, con herramientas cuantitativas, las formas más eficaces de generar el mayor bien posible en el mundo. 

    De la confluencia de estas dos corrientes nació una visión muy concreta: la inteligencia artificial acabaría superando inevitablemente a los humanos y, si no se construía alineándola con nuestros objetivos, sería una amenaza para la supervivencia de la humanidad.

    El primer advenimiento del pesimismo de la IA

    Estas ideas no pasaron desapercibidas para las élites tecnológicas y, en paralelo, grandes personalidades del sector donaban millones de dólares al movimiento. Fue el caso de Elon Musk, que en 2015 donó 10 millones de dólares en becas para formar investigadores de IA que ayudaran a construir una tecnología segura para el ser humano. 

    Fue también en 2015 cuando Elon Musk firmó un manifiesto junto a otras personalidades del mundo tecnológico y de la IA como Demis Hassabis de DeepMind, Geoffrey Hinton, Yann LeCun, Ilya Sutskever, Steve Wozniak y hasta el mismísimo Stepeh Hawking entre otros. El manifiesto pedía más investigación para reforzar la seguridad y que “Nuestros sistemas de inteligencia artificial deben hacer lo que nosotros queramos que hagan”. Esta carta fue publicada a través del instituto Future of Life, una organización sin ánimo de lucro que lleva desde entonces advirtiendo de los riesgos de la IA.

    En 2015, varias personalidades del mundo tecnológico y de la IA firmaron un manifiesto para que “Nuestros sistemas de inteligencia artificial deben hacer lo que nosotros queramos que hagan”

    Bill Gates se sumó a la conversación y mostró su preocupación por la posible creación de una superinteligencia: “Primero, las máquinas harán muchos trabajos por nosotros y no serán súper inteligentes. Eso debería ser positivo si lo manejamos bien. Sin embargo, unas décadas después, las inteligencias serán suficientemente fuertes para convertirse en una preocupación”. 

    En esta época ya se empezaban a escuchar advertencias de personalidades tecnológicas importantes, pero su discurso era bastante prudente y no destilaba la urgencia ni el catastrofismo que vimos años después.

    El catastrofismo post ChatGPT

    El doomerismo atravesó una etapa bastante tranquila en los años posteriores, pero en 2023 volvió con mucha más fuerza con la publicación de dos cartas abiertas alertando de los peligros. En este momento el desarrollo de la IA esaba en plena ebullición y acababa de salir GPT-4. 

    La primera carta, de nuevo publicada en Future of Life,  pedía parar el entrenamiento de nuevos modelos durante al menos seis meses. La carta estaba firmada por personalidades comoSteve Wozniak, Elon Musk, Jaan Tallinn o Max Tegmark. 

    En 2023 varios líderes tecnológicos firman una carta abierta en la que afirman que “Mitigar el riesgo de extinción por la IA debería ser una prioridad mundial”

    Unos meses después, en mayo, se publicó una segunda carta a través de la ONG Center for AI Safety y aquí apareció la palabra mágica: extinción. Esta era la frase exacta: “Mitigar el riesgo de extinción por la IA debería ser una prioridad mundial, junto con otros riesgos a escala social como las pandemias y la guerra nuclear”.  Entre los firmantes estaba Geoffrey Hinton, Dario Amodei, Demis Hassabis y hasta Sam Altman. 

    Hablando de Geoffrey Hinton, el premio Nobel de Física ha sido una de las voces más pesimistas y que más insistido en los riesgos de una IA que supere a los humanos. 

    En 2025, Eliezer Yudkowsky y Nate Soares, fundador y actual presidente del MIRI respectivamente, publican el libro ‘If Anyone Builds It, Everyone Dies: Why Superhuman AI Would Kill Us All’ (Si alguien la construye, todos moriremos: por qué una IA sobrehumana nos mataría a todos). El título ya deja muy claro de que va la cosa y es una prueba de como el discurso de este movimiento se ha ido volviendo más y más alarmista con el paso de los años. 

    Un 10% de probabilidades de que la IA acabe con la humanidad

    No es la declaración más loca que hemos escuchado, pero es la que ha encendido la polémica de estos días. La frase la pronunció Evan Hubinger, actual jefe de alineamiento de Anthropic. Hablamos del responsable de la seguridad de uno de los dos laboratorios de IA que están desarrollando modelos de frontera. No es un exempleado despechado, actualmente trabaja en Anthropic, conoce los modelos y es quien se ocupa de que sean seguros, por lo que algo sabe del tema. 

    Lo que dice Hubinger es relevante, pero también es relevante conocer de dónde viene. Cuando terminó su formación en matemáticas e informática, Evan Hubinger empezó a trabajar en el MIRI, que como ya hemos visto fue donde se empezó a fraguar todo este movimiento. Después entró en el Center for AI Safety, que es la ONG que publica aquella carta hablando de extinción en 2023. 

    Llevan más de una década repitiendo las mismas consignas: una IA que superará al ser humano, un riesgo existencial que exige acción inmediata y un pequeño grupo que asegura tener un plan para evitar el apocalipsis

    Esto no significa que no existan riesgos y todo sea una fantasía de un grupo de visionarios exagerados. Incidentes como el de OpenAI y Hugging Face han dejado claro que los modelos pueden causar daños y alinearlos con nuestros objetivos es crucial. Hoy las cosas han cambiado mucho, los modelos de IA ya no son el futuro, sino el presente, y con la automejora recursiva los riesgos pueden multiplicarse. Sin embargo, de ahí a hablar de extinción en menos de 10 años, hay un trecho.

    Este grupo lleva más de una década repitiendo las mismas consignas: una inteligencia artificial que inevitablemente superará al ser humano, un riesgo existencial que exige acción inmediata y un pequeño grupo que asegura tenerun plan para evitar el apocalipsis. Al final, este tipo de mensajes apocalípticos atraen mucha atención, pero a la vez desvían la atención de los verdaderos riesgos

    Imagen | Xataka con Magnific

    En Xataka | Frenar la IA suena a proteger a la humanidad. También es una forma muy eficaz de frenar a DeepSeek, Qwen y Mistral

  • El mayor acierto de las gafas de las Ray-Ban Meta se ha convertido en su problema. Por eso el futuro pasa por quitarles la cámara

    Hoy en día, al parecer, en una primera cita también hay que fijarse en las gafas del otro. Wired ha reunido varios testimonios de mujeres que descubrieron que su cita llevaba unas Ray-Ban Meta y que, en algunos casos, la había estado grabando. Todas dicen sentirse igual: invadidas y descartando a su cita de inmediato.

    Al mismo tiempo, alguien ha creado la aplicación ‘ZuckOff‘, que busca señales Bluetooth para avisarte de que hay unas gafas de Meta cerca.

    Creo que es fácil leer estas noticias como un rechazo a la tecnología, pero nadie rechaza que alguien lleve un pequeño ordenador en la cara. Lo que se rechaza es un reparto concreto: quien lleva las gafas se queda con las ventajas y el riesgo lo asumen quienes están delante. Esas personas tienen que saber qué son, dónde está la cámara y si el pilotito está encendido. No han comprado nada, pero les toca apechugar y estar alerta.

    Hay una regla bastante fiable para saber qué tecnologías acaban normalizándose: cuando el coste lo paga quien la use, se termina aceptando. Con el Walkman ocurrió: parecía de maleducados aislarse en ciertos entornos con unos auriculares, pero el aislado era uno mismo. Con los primeros manos libres de principios de siglo pasó algo similar: ver a alguien hablando solo por la calle daba risa, pero el “ridículo” era de quien lo hacía. Hoy a nadie le llama la atención ver a alguien hablando con unos auriculares inalámbricos puestos.

    Las gafas con cámara rompen esa regla porque el coste recae en otros. Por eso se están vendiendo cada vez mejor pero al mismo tiempo empieza a haber un debate sobre lo molestas que pueden resultar.

    Ahí aparece Luna, el nombre en clave de unas próximas gafas de Meta que no llevan cámara. Sí mantendrían altavoces, micrófonos y asistente. Reuters pronostica una presentación en los próximos días. Tiene su lógica porque hay gente que quiere hablar con una IA sin cargar con el estigma, y hay sitios donde el modelo con cámara ya no puede entrar. Algunos espacios no aceptan estas gafas.

    Sin la cámara, las gafas vuelven a funcionar como el Walkman: si hablar con tus gafas queda raro, el que queda raro eres tú, y nadie más se juega nada. Además, se quedan con lo que la mayoría hace a diario con ellas: escuchar música y podcasts, atender llamadas y hacer alguna pregunta en voz alta.

    Hacer fotos desde la altura de nuestros ojos es una maravilla, sobre todo para generar recuerdos cotidianos inmediatos y desde nuestra perspectiva habitual. He probado casi todos los modelos de gafas de Meta (además, el concepto me convenció desde el principio) y esa es sin duda su ventaja principal. Pero fuera de nuestros círculos de confianza, ir por el mundo con la cámara en la montura suele ser lo más inquietante.

    Nuestro miedo es sobre todo visual. La cámara nos asusta porque es un ojo, y un ojo se ve. En cambio, llevamos quince años con micrófonos en el bolsillo y ni nos acordamos de ellos. Unas gafas con seis micros nos inquietan mucho menos que una sola cámara, aunque a menudo lo que decimos es mucho más íntimo y delicado que lo que se ve. 

    Esta categoría va a tener que aprender algo que Meta quiso evitar: que se note qué gafas no pueden grabar. Que sea fácil darse cuenta de que son unas gafas de Meta pero aún más fácil darse cuenta de que son las que no tienen cámara. Si lo consigue, el camino estará despejado. Cuando se hable de las gafas que han marcado la década de los 20s, posiblemente no serán las que prometían ver por nosotros. Tiene pinta de que aceptaremos que un dispositivo nos escuche a todas horas (lo que los nuevos Apple Watch plantean, por cierto) antes que dejarle mirar a quien tenemos delante.

    Imagen destacada | Xataka con Magnific

    En Xataka | He probado las Ray-Ban Meta 2 durante semanas y he descubierto algo: Meta ha hecho unas gafas brillantes con una IA decepcionante

  • Cambiar de compañía de Internet cuando tienes la casa domotizada es un jaleo. Resulta que sólo hay que ‘hackear’ el nuevo router

    Aunque estoy luchando por volver a controlar más dispositivos de casa con botones que con voz, estos últimos años he ido adquiriendo una buena cantidad de bombillas, enchufes, termostatos, aires acondicionados, robots y hasta la lavadora que se controlan con la voz o con el móvil. Son de marcas diferentes, pero prácticamente todos tienen algo en común: una vez que los configuras, si quieres cambiarles el Wi-Fi tienes que volver a configurarlos como si fueran nuevos.

    Es un jaleo importante porque ya están a tu gusto, ya se llaman como tú quieres, ya tienen las automatizaciones que tú has definido y, sobre todo, ya están muy dentro de la rutina. Cambiar implica echar una tarde volviendo a conectar todo porque muchos de ellos, cuando te pones a trastear por sus apps, tienen muchas opciones de configuración personalizables excepto la de la conexión Wi-Fi. Es algo que no me explico y que me ha tenido durante un año entero anclado en una compañía y con una tarifa que no quería seguir manteniendo.

    Era simple pereza, pero una pereza que me estaba impidiendo cambiar de compañía y mejorar mi Internet. Un buen día me lié la manta a la cabeza, mandé la pereza al traste y me dije: voy a por otra compañía de Internet y que sea lo que tenga que ser con la domótica. Y, tras todo ese tiempo, descubrí que llevaba un año entero haciendo el tonto porque no se me había encendido la bombilla más importante.

    La de cambiar ‘hackear’ el nuevo router para que fuera como el antiguo.

    Hackear el router nuevo aka cambiar nombre y contraseña por la del viejo

    En mi casa, tengo dos redes. Por un lado, la del router, que se llama de cierta forma, tiene su red de 5 GHz que sólo tengo con dispositivos selectos y la de 2,4 GHz que tengo para la domótica imprescindible (cámaras, termostato, etc). Todas las bombillas, enchufes y otras cosas están conectadas a una red de malla porque si falla algún punto de esa red, me da un poco más igual que no se encienda la luz, pero las cámaras no quiero perderlas y por eso están en el router principal con un sai.

    Pero resulta que también he actualizado la red de malla porque lo que tenía no iba a aprovechar ni el Wi-Fi 7 ni la nueva velocidad y, en un momento de lucidez que te parecerá de cajón, pero a mí no se me había ocurrido hasta ese momento, me dije: “¿y si cambio el nombre de los nuevos routers para que sean como los antiguos”?

    Por probar no perdía nada, así que, cuando recibí el nuevo router, la red de 5 GHz y la MLO se quedaron con el nombre por defecto, pero la de 2,4 GHz con las cámaras y el termostato pasó a llamarse como la del antiguo router. Y con la red de malla, más de lo mismo. Evidentemente, además del nombre de la red, tenía que cambiar la contraseña para que fuera la misma que en los anteriores routers/malla. Es una contraseña segura y constantemente monitorizo la red porque no me fío de los vecinos, así que todo bien en este sentido.

    Pensé que, siendo una tontería, no iba a funcionar y que habría algún protocolo o cualquier cosa del router que no fuera simplemente nombre/contraseña y que impediría que los dispositivos se enlazaran directamente a la nueva red por mucho que hubiera cambiado nombre y contraseña: me equivoqué.

    Una vez hecho esto, todos, pero todos los enchufes, luces, etc, etc que antes funcionaban en la red vieja, pasaron a funcionar en la nueva sin ningún tipo de fricción. Al final, son muy simples y se autentican solo por SSID/contraseña y no verifican identidad del router/MAC.

    De nuevo, sé que a ti puede parecerte una tontería, pero estoy seguro de que más gente como yo podría no saber esto y estar en las mismas, pensando que no vale la pena cambiar de Internet teniendo en cuenta el rollo que supone volver a enlazar toda la domótica o cambiando y descubriendo que es una movida cambiar de red las bombillas que ha comprado durante años.

    Si estás en uno de esos dos casos, y aunque sólo seas tú al que esta experiencia pueda echar una mano, mi sacrificio probándolo habrá valido la pena.

    Imagen | Xataka

    En Xataka | Voy a domotizar toda mi casa y el primer paso está clarísimo: adiós Google Home, hola Alexa

  • La IA no solo genera vídeos sueltos: en China acaba de producir una serie entera

    Mientras Hollywood trata de esconder que está usando IA en multitud de películas y el rechazo crece entre los actores, en China se han lanzado a los brazos de la IA generativa y ya tienen la primera serie de televisión de larga duración realizada con IA de principio a fin. Se llama ‘Hou Xiyouji’ (Después del viaje al Oeste), aunque en Occidente se la conoce como ‘Beyond Wukong’, y su estreno fue todo un éxito.

    La serie.  La serie se llama  ‘Beyond Wukong’ y el protagonista es un mono. Sí, yo también me he preguntado si era una adaptación del famoso videojuego ‘Black Myth: Wukong’, pero no. La coincidencia es que ambos están inspirados en la novela clásica ‘Viaje al Oeste’, que es una de las cuatro grandes novelas clásicas de la literatura china. La serie se puede ver en el canal de Hunan TV en Youtube

    Cómo la han hecho. Los modelos que se utilizaron para la creación de la serie fueron Seedance 2.0 y Seedance 2.5, los últimos modelos de generación de vídeo de ByteDance, propietaria de TikTok. Han trabajado en ella un centenar de personas que usaron una plataforma interna de Mango TV para coordinar todo el flujo de trabajo: desde la generación de personajes y escenarios hasta la revisión de continuidad y la renderización final. El resultado es una serie de 30 episodios de 40 minutos cada uno.

    El estreno. ‘Beyond Wukong’ se estrenó el pasado 31 de agosto de forma simultánea en en la plataforma de streaming Mango TV y en el canal Hunan Satellite TV a las 20:00, que es la franja de máxima audiencia. Aquí, la serie consiguió alzarse como líder de audiencia entre las televisiones provinciales por satélite en su franja, con un pico de rating del 0,3384% y una cuota de mercado del 1,7862%. En Mango TV, sólo el primer día superó los 10 millones de reproducciones y el segundo día subió a 26 millones.

    El hito no son tanto los números, sino que es la primera serie hecha con IA que se estrena en televisión, lo que la convierte en un piloto para valorar la viabilidad de este modelo de entretenimiento.

    Beyond Wukong

    Un fotograma de la serie.

    Mucho más barata (y rápida). El coste de producción es uno de los puntos clave en un estreno de este tipo. Según declaraciones del director de la serie, Li Dongshen, cada episodio ha costado unos 900.000 yuanes, que al cambio actual son unos 116.000 euros. El coste por minuto está entre 20.000 y 30.000 yuanes (2.500-3.800 euros) que, según el director, es diez veces menos de lo que costaría una serie de animación tradicional. 

    Además del ahorro de costes, el uso de IA ha permitido que la producción se complete en mucho menos tiempo. La productora asegura que desde el inicio del proyecto hasta su emisión sólo han pasado cinco meses, que equivaldría a un 70% menos que la animación convencional. 

    La IA en el cine. En Occidente, el uso de IA en cine y televisión es motivo de fricciones y polémicas. Una de las exigencias de la huelga de guionistas en 2023 fue, precisamente, que la IA no pudiera escribir ni reescribir material de guionista y que los estudios no obligaran a ningún autor a usar estas herramientas. El sindicato de actores también consiguió incluir en su acuerdo protecciones frente al uso no autorizado de la IA, especialmente para evitar la creación de gemelos digitales y réplicas de actores sin consentimiento ni remuneración.

    En China, la aproximación es justo la contraria: el regulador audiovisual ha convertido la IA en una pieza explícita de su política de contenidos, apostando por un modelo que permite “producir, revisar y emitir” en paralelo para series por temporadas. Este es el modelo que ha usado ‘Beyond Wukong’ como proyecto piloto: se generan episodios con IA mientras se completan los trámites de aprobación de los episodios restantes (mientras pasa la censura, vaya). 

    Imágenes | China HunanTV Official Channel, YouTube

    En Xataka | La estrategia de Seedance era copia primero, viraliza después y recula más tarde. Hasta que Hollywood dijo “basta”

  • Cuatro de cada diez webs usan WordPress. Su cofundador acaba de enfrentarse a una rebelión dentro de su propia empresa

    Quizá recuerdes lo que ocurrió en OpenAI a finales de 2023. Su consejo destituyó de forma fulminante a Sam Altman como CEO y, apenas unos días después, Altman estaba otra vez al frente de la compañía mientras OpenAI recomponía su consejo. Fue uno de esos episodios en los que una decisión pensada para apartar a una figura central termina produciendo casi el efecto contrario. Y lo interesante es que acabamos de ver algo con ciertos ecos de aquella historia en otra empresa estrechamente ligada a una parte enorme de la web.

    La historia nos lleva ahora hasta Matt Mullenweg, uno de los creadores de WordPress y máximo responsable de Automattic, la compañía que opera WordPress.com. No estamos hablando de una tecnología marginal: WordPress se utiliza en aproximadamente cuatro de cada diez sitios web, según los datos actuales de W3Techs

    Una rebelión que apenas duró 33 horas

    Todo empezó el 9 de septiembre. El consejo de Automattic votó poner a Mullenweg en un permiso remunerado y entregar temporalmente las riendas de la compañía al CFO Mark Davies, una decisión a la que el propio CEO se opuso. Mullenweg no tardó en presentar lo ocurrido como una maniobra organizada desde dentro: acusó a Davies y a los consejeros Ann Dunwoody, Toni Schneider y Sue Decker de haber “conspirado” para apartarlo. Según contó después, conoció la resolución solo 50 minutos antes de la reunión y no consiguió que fuese revisada previamente por abogados externos.

    Para entender lo que ocurrió después hay que detenerse en una particularidad del poder de Mullenweg. WordPress, WordPress.com y Automattic están estrechamente relacionados, pero no son la misma cosa: mientras permanecía apartado como CEO de la compañía, él seguía liderando el proyecto WordPress. A eso se suma un dato que él mismo hizo público en 2024, cuando aseguró controlar el 84% de los derechos de voto de Automattic. Ese antecedente ayuda a entender por qué apartarlo de la dirección ejecutiva no equivalía necesariamente a dejarlo sin influencia sobre la empresa y el proyecto.

    La situación cambió en poco más de un día. El 11 de septiembre, Mullenweg escribió a la plantilla que volvía a estar “al mando de Automattic”, aunque en aquel momento todavía faltaba una confirmación pública que aclarase exactamente qué había ocurrido con el consejo. Esa confirmación llegó al día siguiente, cuando Automattic confirmó a TechCrunch que regresaba como presidente y CEO con el “pleno apoyo del consejo”. La compañía terminaría poniendo una cifra exacta a aquel paréntesis: 33 horas y 20 minutos desde su salida hasta la recuperación del cargo. Mullenweg optó por tomárselo con cierta ironía. En X describió lo ocurrido como un “intento de golpe” y bromeó con que posiblemente era el quinto al que se enfrentaba.


    Photomatt X

    El cofundador de WordPress describió públicamente lo ocurrido como un “intento de golpe” | Pulsa para ver la publicación original en inglés

    El regreso de Mullenweg vino acompañado de una profunda reconfiguración de la cúpula. Según la reconstrucción de TechCrunch, Toni Schneider y Sue Decker abandonaron el consejo, Mullenweg apartó a Ann Dunwoody y Mark Davies y el responsable jurídico Andy Missan también fueron despedidos. Aquellas horas dejaron además otra consecuencia: Davies, entonces CEO interino, y Missan habían firmado mutuamente los acuerdos de indemnización del otro. Los documentos contemplaban, entre otras condiciones, 12 meses de salario base y una aceleración de la consolidación de determinadas participaciones. Según TechCrunch, el equipo jurídico de Automattic estudiaba si cumplir esos acuerdos o cuestionar su validez.

    Lo que sigue sin estar claro es qué llevó al consejo a intentar apartar a Mullenweg. Automattic no ha explicado públicamente el motivo y, aunque la compañía arrastra desde 2024 un duro enfrentamiento con WP Engine, además de tensiones internas y recortes de plantilla. Esa incógnita permanece abierta. Lo que sí sabemos, a 18 de septiembre, es que Mullenweg continúa al frente de Automattic y que la estructura que trató de apartarlo ha cambiado profundamente desde entonces.

    Imágenes | Xataka

    Vía | TechCrunch

    En Xataka | Bill Gates necesitaba talar cientos de árboles centenarios para hacer su mansión. Encontró un enemigo inesperado: el búho moteado

  • A medida que la desconfianza hacia Palantir se extiende por Europa, una empresa francesa quiere ser la alternativa

    Palantir es el fabricante de software más enigmático de Silicon Valley. Según sus cuentas, vive un momento dulce, pero la empresa estadounidense fundada en 2004 por Peter Thiel y Alex Karp no es la que más simpatías y confianzas despierta en una Europa que busca soberanía en muchos frentes. Dentro de ese contexto, un “desconocido” grupo de software se está granjeando clientes en Europa. Se llama ChapsVision y, aunque Francia y Alemania ya confían en él para reemplazar a Palantir, tiene un problema.

    Los tentáculos de Palantir.

    ChapsVision. Como decimos, se trata de una empresa francesa fundada en París y especializada en software de inteligencia artificial y análisis de datos. Como es habitual, la descripción de este tipo de empresas es obtusa, siendo su principal activo la capacidad de desarrollar plataformas para transformar y explotar grandes volúmenes de información. En la práctica, eso se traduce en agentes de IA y dos productos clave.

    Por un lado, Sinequa, que centraliza el contenido empresarial y ofrece información impulsada por IA generativa. Trabajan con Airbus, AstraZenefa, L’Oréal o Pfizer, por ejemplo. Por otro, la que más llama la atención de los gobiernos europeos: ArgonOS. Es un software que transforma datos complejos para que servicios de inteligencia puedan tomar decisiones de forma más rápida.

    Desconfianza. Es algo que se ha ido acumulando país a país estos últimos meses. Las repetidas amenazas de Trump tanto a la OTAN como a países europeos no ayuda a que un empresario tan ligado a la órbita trumpista como Thiel genere la confianza suficiente como para que el software de su empresa esté instalado en los organismos de defensa de los países europeos. Este año, Alemania rechazó Palantir para su nube militar y, en mayo, eligió ArgonOS de ChapsVision como uno de los software de su servicio de inteligencia interior.

    Apenas un mes después, Francia también movió ficha. Seis meses después de que la DGSI (Dirección General de Seguridad Interior) renovara el acuerdo con Palantir por tres años más, anunció que dejaría de usar sus herramientas para empezar con las de ChapsVision. No son los únicos que están rechazando a la estadounidense, ya que Dinamarca o Países bajos también buscan desacoplarse, Suiza ha rechazado el software de Palantir y en Reino Unido hay división entre los acuerdos nacionales y el rechazo del alcalde de Londres para que la policía metropolitana lo use.

    Transparencia. Frente al hermetismo de Palantir, ChapsVision se posiciona como una empresa más transparente y abierta. Silvano Sansoni es el director general del grupo y, en declaraciones a Financial Times, apunta que ChapVision no quiere ser una caja negra”. Afirma que su código, arquitectura y algoritmos son transparentes y abiertos, pero también cuenta con algo diferenciador a nivel de negocio.

    Según Sansoni, su software no exige la dependencia a largo plazo de ingenieros incrustados en los clientes, algo que caracteriza a Palantir. Asegura que el objetivo es transferir capacidades y pasar al siguiente proyecto, no quedarse diez o cuarenta años dentro de las organizaciones. Esa es, precisamente, una práctica que ha generado recelo en clientes de la OTAN; donde es personal de Palantir el que opera sobre los datos y el punto que provocó que Alemania considerara “inimaginable” que Palantir fuera el cerebro de algunos de sus sistemas militares.

    Dudas. Ahora bien, hay una enorme diferencia entre la estadounidense y la francesa. Si la primera factura unos 4.500 millones de dólares al año y cuenta con una capitalización que roza los 420.000 millones, la segunda apenas factura 200 millones al año. No es que más dinero la haga mejor, pero sí más capaz para realizar inversiones desorbitadas. El propio Sansoni admite que “la humildad es importante” frente a un rival tan gigante, pero sostiene que su empresa puede posicionarse donde Palantir es menos eficaz.

    En Francia hay dudas sobre si ChapsVision puede ser una alternativa real y el propio calendario oficial da algunas pistas sobre las dificultades de algo así en un momento geopolíticamente tenso como en el que nos encontramos. Porque planean que la migración dure hasta dos años mientras se amplía capacidad de computación y se forma a los funcionarios, y es algo que se suma a un historial de proyectos estatales que están teniendo una adopción limitada. 

    Soberanía. Pero, al final, el caso ChapsVision-Palantir es la punta visible de algo mucho más amplio: la de una Europa que está buscando alternativas a la tecnología clave estadounidense. Es algo que se ve tanto en las pequeñas cosas (Linux por Windows o Euro-Office por Office 365, pero también en las cuestiones decisivas como inteligencia, defensa, tecnología y espacio. Este año, la Comisión Europea presentó su Paquete de Soberanía Tecnológica para que los países se pongan las pilas levantando centros de datos para correr modelos propios o fundiciones con las que producir sus propios chips.

    También se busca reducir la dependencia de Starlink en la constelación de comunicaciones y reforzar la presencia espacial europea mediante desarrollos propios. Y debería ser fácil teniendo en cuenta que Europa tiene la ESA y múltiples startups aeroespaciales o empresas como ASML e IMEC para crear las máquinas esenciales para fabricar chips, pero hay una dificultad: la de unirse con un objetivo común cuando estamos en un marco en el que cada país tiene sus propias dificultades.

    Lo que está claro es que Europa ha dependido tecnológicamente de Estados Unidos durante años, una dependencia que ha pasado de ser cómoda a convertirse en un riesgo geopolítico. Ahí entra ChapsVision, pero sólo el tiempo dirá si se convierte en algo tangible. Sansoni dice que el producto está listo, pero que al final es el cliente el que determina cuándo se aplica.

    Imagen | Palantir (editada)

    En Xataka | ¿Quién puede más, Google o siete pequeñas empresas holandesas juntas? Europa está a las puertas de descubrirlo

  • “El mayor robo laboral de la historia”: así describían en Microsoft el uso de artículos de prensa para entrenar IA

    A finales de 2023, el New York Times demandó a OpenAI y Microsoft acusándolas de usar sus artículos para entrenar modelos de IA sin haber obtenido autorización y tampoco haberles compensado de ninguna manera. Se acabaron uniendo once medios más a la demanda. Ahora, el New York Times ha publicado varios documentos internos que han sido desclasificados en el contexto de la demanda y dejan clara una cosa: había voces en ambas compañías que eran muy conscientes de lo que estaban haciendo. 

    Robo. Y no uno cualquiera, sino “el mayor robo laboral de la historia”. La frase aparece en un documento interno de Microsoft escrito en 2023 por Brent Hecht, director de ciencia aplicada de la compañía, y se refiere al hecho de que OpenAI, su entonces socio más fiel, estuviera entrenando sus modelos con artículos de prensa. 

    Además, añadía que “Millones de personas en todo el mundo pronto considerarán que el hecho de que grandes modelos ‘absorban’ todo su trabajo es un robo asombroso de proporciones sin precedentes” y mostraba preocupación sobre lo que podía pasarle a la industria periodística, asegurando que los modelos de IA “son un producto que destruye su cadena de suministro”. Vamos, que eran muy conscientes de lo que estaban haciendo.

    OpenAI también lo sabía. Probablemente mejor que nadie, y hay muchas pruebas de ello. En 2020, mucho antes del lanzamiento de ChatGPT, Jack Clark (entonces director de políticas de OpenAI y actual cofundador de Anthropic), envió un informe a Sam Altman y Greg Brockman en el que advertía que el trabajo que estaban haciendo les llevaría a crear sistemas que “sustituyan el trabajo de las personas que definen la cultura de la sociedad”. 

    Los muros de pago. Los abogados de los medios demandantes sostienen que OpenAI desplegó herramientas específicamente para sortear los muros de pago de los editores. Entre los documentos desclasificados figura un mensaje en el que Greg Brockman, presidente de OpenAI, celebra que un empleado hubiera creado “un truco para sortear el muro de pago de The New York Times”.

    Satya Nadella, CEO de Microsoft, declaró que “cualquier cosa que esté restringida por un muro de pago debería estar sujeta a licencia para cualquiera que quiera usarla”. Y aseguró que si “hubiera tenido conocimiento de que OpenAI había extraído y entrenado información que estaba detrás de un muro de pago” les habría exigido que reentrenaran sus modelos, que era un derecho que tenía Microsoft.

    Sustitución. En junio de 2023, Nick Turley, responsable de desarrollo de ChatGPT, escribió en un documento que la IA era una “amenaza existencial” para el periodismo. Un año después, aseguraba que “Los productos de IA son en gran medida sustitutivos, punto”. Es decir, que OpenAI anticipaba que ChatGPT no sería un intermediario o una nueva fuente de descubrimiento como lo puede ser Google Discover, sino que reemplazaría el consumo de noticias.

    La gente no hace clic. Es lo que advertía un ingeniero de OpenAI en 2023. que por más que ChatGPT citara las fuentes con enlaces, los usuarios no iban a hacer clic, y no iba nada desencaminado. Conforme se fue ampliando la adopción de chatbots, los usuarios empezaron a usar cada vez más la IA como un buscador y la llegada de los resúmenes de IA a los resultados de Google fue una escabechina en toda regla, con caídas de más del 50% en el tráfico en algunos casos.

    Imagen | Grigorii Shcheglov en Unsplash

    En Xataka | En menos de 20 minutos, esta IA crea automáticamente un podcast copiado de prensa local. Lo hace 11.000 veces al día