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Estafas románticas: ¿cómo evitar un “corazón roto” y una cuenta bancaria vacía?

Con motivo del día del amor y la amistad, este 14 de febrero, BioCatch, empresa mundial de biometría conductual, alertó sobre el aumento y la sofisticación de las “estafas románticas” impulsadas por inteligencia artificial (IA), en las que ciberdelincuentes crean perfiles falsos en redes sociales o aplicaciones de citas para, una vez que se ganan el afecto y la confianza de la víctima, manipularla y pedirle dinero bajo diversas excusas.

Según datos del Informe Global de Crímenes Financieros de Nasdaq 2024, estos engaños generan pérdidas anuales estimadas en US$3,800 millones a nivel global. Entre 2024 y 2025, las estafas románticas se incrementaron en un 63% a través de redes como WhatsApp, Instagram o Facebook.

Josué Martínez, asesor global para BioCatch Latinoamérica, describe que las estafas románticas aprovechan el auge de las aplicaciones de citas y redes sociales, y que la IA permite a los ciberdelincuentes crear perfiles más convincentes e incluso utilizar audios y videos manipulados para suplantar identidades, lo que hace que la detección de estas estafas sea cada vez más difícil.

Detalla que la IA está potenciando las estafas románticas de al menos cuatro maneras: “deepfakes y suplantación (imágenes o videos de personas que parecen reales); clonación de voz (para simular emergencias creíbles); chatbots de IA (para mantener conversaciones afectuosas y sin errores gramaticales), y automatización, mediante la creación masiva de historias personales falsas y perfiles, lo que facilita la identificación de vulnerabilidades psicológicas en las víctimas”.

El informe indica que el uso de IA generativa ha eliminado las barreras tradicionales de detección, lo que permite a los estafadores crear perfiles extremadamente convincentes para ganar la confianza de sus víctimas.

Para evitar ser víctima de un “corazón roto” y una cuenta bancaria vacía, BioCatch recomienda nunca enviar dinero, tarjetas de regalo ni datos financieros a personas que no se conozcan físicamente; desconfiar de historias excesivamente conmovedoras o de pedidos urgentes de dinero; no responder llamadas ni mensajes de números desconocidos, y evitar compartir información personal por estas vías.

Rol de la banca

En cuanto al rol de la banca, explica que detectar estos fraudes es un desafío para la banca tradicional, porque es el propio titular de la cuenta quien realiza la transferencia utilizando sus credenciales y dispositivos habituales. Sin embargo, asegura que la biometría conductual es una defensa más eficaz.

Indica que esta tecnología analiza patrones como la velocidad de tecleo o el movimiento del ratón; si la víctima actúa bajo estrés o coacción, el sistema genera una alerta. “Las instituciones financieras que han implementado BioCatch han logrado mejorar su tasa de detección de fraudes hasta en un 84%”, afirma.