El sistema financiero de República Dominicana demuestra estabilidad y resiliencia, con la capacidad adecuada para absorber posibles pérdidas. Según el informe anual de desempeño publicado por la Superintendencia de Bancos (SB), a diciembre de 2025 los activos del sector ascendieron a RD$4.15 billones, para un alza interanual de 7.9%, y una cartera de créditos bruta de RD$2.38 billones, equivalente a RD$206,446 millones adicionales (9.5%).
Sin embargo, pese a que el informe destaca que los niveles de rentabilidad, solvencia y liquidez son adecuados para responder oportunamente a cambios en las condiciones de mercado y en la situación económica, las pérdidas millonarias por fraude y fallas operativas siguen siendo elevadas.
A diciembre de 2025, el sector registró pérdidas brutas por RD$2,429 millones, para una reducción de 10.2%, equivalente a RD$277 millones menos respecto a los RD$2,706 millones registrados en 2024. No obstante, al compararlas con 2019, año prepandemia, las pérdidas brutas eran de RD$794 millones, lo que representa un aumento de 205.9%, equivalente a RD$1,635 millones adicionales. Es decir, se triplicaron en los últimos siete años.
En tanto, las pérdidas netas se situaron en RD$1,819 millones, para un aumento interanual de 8.3%, equivalente a RD$140 millones más que en 2024, cuando la cifra alcanzó los RD$1,679 millones. En 2019, las netas se situaban en RD$648 millones.
Al analizar por tipo de evento, se observa que el fraude externo es responsable de la mayor parte de las pérdidas brutas, seguido por problemas en la ejecución y gestión de procesos, interrupciones del negocio y fallos en los sistemas.
En términos de líneas de negocio, la banca minorista es la más afectada. Las cuentas de ahorro y corrientes, así como las tarjetas de crédito, destacan como los productos más vulnerables al fraude externo.
