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Hichez por eutanasia: “Yo me quiero morir, pero, no me quiero matar”

  • Es una delegación responsable de morir en manos externas.
  • Un ato sufrimiento y salud mental son impulsores a acceder a la eutanasia.

Panorama Nacional.    A partir de la aplicación de la eutanasia a la joven española Noelia Castillo, la psiquiatra Alexandra Hichez explicó que los pacientes que optan por esta salida clínica padecen de mucho sufrimiento y condiciones mentales.


Juan Bancalari y DATE 2026 FOROS.

“Es una delegación. Yo me quiero morir, pero, no me quiero matar. Y yo voy a hacer, para que tú lo hagas por mí. Es una delegación de la responsabilidad. En Europa hay varios países donde está legalizado”, explicó la experta en salud mental.

Con sus acostumbradas estadísticas la psiquiatra reveló que en el 2025 cerca de diez mil personas en Holanda accedieron a la eutanasia, “la mayoría son personas con enfermedades crónicas graves, que se traducen en mucho dolor físico y hay un alto número de pacientes de salud mental”.

Habló del dolor emocional y del impacto y la imposibilidad de medir el rango doloroso, “la persona lo que busca con su desaparición o finiquito es cortar el sufrimiento y el dolor. Al final estudian su alrededor con los que sufren y ese sentimiento de carga”.

Noelia Castillo cuando llevaba una plena y saludable. (Fuente externa).

Contexto Noelia Castillo

El caso de Noelia Castillo Ramos ha cobrado gran relevancia internacional debido a su batalla legal por el derecho a una muerte digna en España. Noelia, una joven de 25 años, falleció este jueves 26 de marzo de 2026 tras recibir la eutanasia.

Noelia quedó parapléjica tras un intento de suicidio. Su historial incluía haber sido víctima de una agresión sexual múltiple y sufrir trastornos de salud mental como trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y trastorno límite de la personalidad (TLP).

Ella describía su vida como un estado de padecimiento físico y psicológico constante, sin «metas ni proyectos».

La batalla judicial

Sostuvo su decisión de morir durante 601 días (más de un año y medio) desde que inició el trámite legal en 2024.

Su padre, apoyado por organizaciones como «abogados cristianos» presentó múltiples recursos judiciales para detener el proceso, alegando que Noelia no estaba en plenas facultades mentales.

Tanto la justicia española como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos terminaron avalando su derecho a la prestación de ayuda para morir, confirmando que cumplía con los requisitos de la ley de eutanasia en España.