Panorama Nacionales._ El Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares (INCART) reanudó todos sus servicios médicos y administrativos, luego de varios días de suspensión provocados por una falla en su sistema eléctrico. Durante la contingencia, solo se mantuvieron operativos los departamentos de emergencia y hospitalización, mientras que la entrega de medicamentos de alto costo fue la primera en restablecerse.
La directora del centro, doctora Rodríguez Valdez, informó que los contratistas concluyeron los trabajos técnicos para asegurar la estabilidad del sistema. Agradeció la comprensión de los pacientes y el apoyo del personal médico, al tiempo que reconoció la asistencia del Servicio Nacional de Salud (SNS), cuyo respaldo técnico fue clave para lograr la recuperación total de las operaciones.
El fallo eléctrico afectó a cientos de pacientes oncológicos que debieron reprogramar citas y tratamientos, generando preocupación por la continuidad de la atención. Aunque la institución aseguró que no hubo mayores daños, el incidente puso de relieve la vulnerabilidad de la infraestructura hospitalaria ante emergencias técnicas.
