Panorama Nacional. Ir al colmado, al supermercado o a una tienda y salir con una funda plástica “gratis” empieza a ser cosa del pasado. Con la aplicación progresiva de la Ley 225-20 sobre Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos, República Dominicana avanza hacia la eliminación de los plásticos de un solo uso, estableciendo plazos y nuevas reglas que impactan directamente a consumidores y comercios.
La normativa dispone que las fundas plásticas no biodegradables y otros plásticos de un solo uso dejen de entregarse gratuitamente en los establecimientos comerciales. En la práctica, esto significa que el cliente tendrá tres opciones: llevar su propia bolsa reutilizable, comprar una bolsa reutilizable en el comercio o pagar por una funda permitida, mientras dure el período de transición. El objetivo es reducir la contaminación, fomentar hábitos responsables y disminuir la enorme cantidad de residuos plásticos que terminan en calles, ríos y costas.
Puntos clave de la ley:
Establece la reducción gradual y eventual eliminación de plásticos de un solo uso.
Prohíbe la entrega gratuita de fundas plásticas en comercios, como medida para desincentivar su consumo.
Impulsa el uso de bolsas reutilizables y materiales alternativos más amigables con el medio ambiente.
Fija plazos escalonados para que comercios, industrias y consumidores se adapten.
Promueve la responsabilidad compartida, donde fabricantes, vendedores y ciudadanos tienen un rol en la gestión de los residuos.
Refuerza la educación ambiental y el principio de que quien contamina, paga.
Más que una simple medida comercial, la ley busca un cambio cultural. La pregunta ya no es solo si pagarías por usar plástico, sino si estás dispuesto a cambiar hábitos para reducir el impacto ambiental. Porque, al final, la bolsa puede tener un precio, pero el daño ambiental sale mucho más caro.
