Elon Musk es sin duda uno de los mayores genios y emprendedores de la actualidad, pero, como ya se ha comentado en muchas ocasiones, su comportamiento y actitudes le convierten en un auténtico déspota.
Esto es algo que cuentan quienes han trabajado para él, lo que está provocando un grave problema interno en todas sus empresas, ya sea Tesla o SpaceX. Esto, como ya te puedes imaginar, provoca que muchos se pregunten quién es capaz de trabajar con una persona así, pese a todo. Desde luego que no todo vale.
El gran problema, es que, desde que asumió el control de X, Elon Musk aprendió rápidamente que dirigir varias empresas tecnológicas no solo supone grandes retos económicos para evitar que estas se hundan, sino también un enorme desgaste humano.
En un informe del Financial Times, basado en entrevistas con empleados actuales y antiguos, muchos coinciden en lo mismo: Musk quema a sus segundos al mando casi con la misma fuerza y rapidez con la que impulsa hacia delante sus compañías. Es por esto, y pese a todo, que no es raro que quienes tienen responsabilidad en la toma de decisiones clave terminen agotados o huyendo de Musk.
Un exfuncionario financiero de su startup de IA, xAI, Mike Liberatore, dejó la empresa tras apenas tres meses por el nivel de exigencia: “Trabajé 102 días consecutivos, siete días a la semana, más de 120 horas cada semana”, explicó en LinkedIn.
Pero cuidado porque esto va a peor y no es solo una cuestión de horarios; la tensión se extiende a las relaciones personales. Robert Keele, exabogado en xAI, comentó que su decisión de dejar la empresa vino motivada porque “amaba a mis dos hijos pequeños y no los veía lo suficiente”. La cultura del trabajo hasta al borde del colapso no cabe duda que acaba por espantarlos a todos.
Por si fuera poco, todo ese momento político de Musk también ha provocado una gran estampida. Que haya apoyado con tanta fuerza posturas políticas bastante peliagudas en Estados Unidos y Europa ha provocado que muchos hasta teman confrontarse a él.
Siguiendo con las declaraciones, un asesor anónimo citado por Financial Times comentó que lo que nadie puede negar es la rapidez con la que Musk “quema” a sus ayudantes y la tensión insoportable del ritmo de trabajo: “La gente bromea sobre ‘el tiempo Tesla’: 24/7, sin tregua. No es para todos”.
Aunque Elon siempre defiende que este tipo de trabajo o incluso decidir quién se va y quién se queda es necesario para evitar que sus empresas den pérdidas millonarias. Sin embargo, no cabe duda de que no todo vale y hay que contar con el factor humano.
Para los expertos, todas estas empresas son un laboratorio de lo que significa liderar al límite: un estilo que puede generar éxitos rápidos, pero que destruye la continuidad y la cultura empresarial. Sin esto parece que, dentro de un futuro no muy lejano, todo va a caer por su propio peso.
El biógrafo de Elon Musk revela sus múltiples personalidades y sus momentos más demoníacos
Precisamente Walter Isaacson, el biógrafo de Musk, es alguien que lo conoce muy bien y ya ha reconocido en múltiples ocasiones la personalidad tan excéntrica y peligrosa que tiene. Según este, Musk no es un individuo de una sola cara, sino un hombre con múltiples personalidades que salen a relucir en diversas situaciones.
A lo largo de tres años de investigación, Isaacson descubrió que Elon Musk puede cambiar de ser “un ingeniero increíblemente concentrado” a una figura oscura y aterradora, y lo más asombroso es que a menudo “apenas lo recuerda”.
“Cuando comencé este libro, cuando hablamos de ello por primera vez, este era el tipo que nos estaba llevando a la era de los vehículos eléctricos y la única persona que podía enviar astronautas estadounidenses a la órbita desde Estados Unidos. Pensé: ‘Oye, buena historia sobre tecnología’”, comenta Isaacson en una entrevista.
“Y luego, en el camino, aproximadamente un año después de empezar a escribir, compra Twitter en secreto y luego se va a Hawaii para darse un atracón de dos o tres noches y decide hacerse cargo de él”, añade.
Isaacson confirmó que pese a que sus contribuciones tecnológicas están transformando industrias enteras, se presenta su persona en toda su complejidad, explorando los “múltiples estados de ánimo” y los momentos en los que puede ser “imprudente e incluso peligroso”.
“Pasará de estar muy mareado o estar en modo ingeniería, donde puede descifrar la válvula de un motor para su cohete, y de repente vienen las nubes”, continuó. “Y lo sorprendente es que, después de que se haya vuelto oscuro y haya sido como un demonio y realmente duro con la gente, se recuperará. Y luego le pregunto: ‘¿Qué fue eso?’ y apenas lo recuerda”.
Conoce cómo trabajamos en ComputerHoy.



