La llegada de Ed Gein a Netflix, como protagonista de una serie, ha despertado un renovado interés por este psicópata. En realidad, siempre ha existido.
Por muchos monstruos que inventen el cine y la televisión, aquellos que auténticamente son reales siempre generan un interés especial, una especie de morbo. Algo que a nivel creativo ha transcendido hasta la ficción.
En la serie de Netflix sobre Ed Gein hay algunas cosas que con ciertas, y otras son exageraciones o directamente invenciones.
Como si la figura no resultara ya lo bastante inquietante y siniestra. Prueba de ello es que el mundo del cine llega años inspirándose en este macabro sujeta para crear algunos de sus mitos más escalofriantes. Aquí te dejamos 4 películas míticas que no existirían sin él.
Psicosis (1960)

La primera gran obra inspirada en Ed Gein fue nada más y nada menos que Psicosis, dirigida por Alfred Hitchcock a partir de la novela de Robert Bloch. Esta fue escrita dos años después del arresto de Gein. Bloch vivía a menos de 50 kilómetros del pueblo de Plainfield y se basó en la idea de un hombre solitario, dominado por su madre muerta, que desata su represión a través del asesinato.
De hecho, no hace falta ser un genio para ver las semejanzas entre Ed Gein y Normal Bates. Este último terminaría por convertirse en todo un icono del cine de suspense y de terror. No es para menos.
La matanza de Texas (1974)

Estrenada catorce años después de todo lo sucedido con Ed Gein, La matanza de Texas también está fuertemente inspirada en él. Sobre todo como una forma de mostrar no solo lo perturbado que puede estar alguien (en este caso, motosierra en mano), sino la decadencia de la américa profunda durante los años 70.
Como Gein, Leatherface es un marginado social que confeccionaba máscaras con piel humana o huesos con fines decorativos. Dos gotas de agua.
El silencio de los corderos (1991)

Tres décadas más tarde, el espíritu de Ed Gein reapareció bajo un nuevo nombre: Jame “Buffalo Bill” Gumb, el asesino secundario de El silencio de los corderos, dirigida por Jonathan Demme. Aunque el personaje principal es Hannibal Lecter, el verdadero heredero de Gein es Buffalo Bill, interpretado por Ted Levine.
Gumb asesina mujeres para despellejarlas y confeccionar con su piel un traje femenino, en un intento desesperado de transformarse. Esta idea proviene directamente de los hallazgos en la casa de Gein, donde la policía encontró grotescos atuendos hechos de piel humana.
La casa de los 1.000 cadáveres (2003)

La película de Rob Zombie es casi un homenaje a La matanza de Texas. Es decir, a Ed Gein. Solo hace falta echar un vistazo a algunas de las costumbres de sus protagonistas para darse cuenta de ello. Aunque también está en deuda con el cine de terror en general, por su estética y desarrollo. Es una versión un poco más caricaturesca del personaje, eso sí,
Pero lo que está claro es que el cine de terror no sería lo mismo sin Ed Gein. Es sorprendente cómo el mal puede inspirar la creatividad humana, por sobrecogedor que resulte.
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Etiquetas: Netflix