Entre dolor y desesperación, los familiares de Luisa María de los Santos, hallada con un disparo en la cabeza en una vivienda de El Talar, en Argentina, pidieron ayuda al presidente Luis Abinader o a cualquier mano solidaria para lograr la repatriación de sus restos a la República Dominicana.
“Le hago un llamado a las autoridades o a una mano amiga para que me ayuden a traer a mi hermana a Santo Domingo. Se lo voy a agradecer”, manifestó Danilo Guzmán de los Santos, hermano mayor de la fallecida.
Asimismo, pidió a las autoridades del país sudamericano realizar una investigación exhaustiva del caso de su pariente, para evitar que el crimen quede impune.
“Es mi hermana, me duele mucho. Lamentamos este caso y necesitamos que se haga justicia”, dijo.
“Hoy buscamos la verdad, solamente la verdad. Confiamos en la justicia”, agregó Isabel de los Santos, hermana de Luisa María, ante las cámaras de Noticias CDN.
Sobre el asesinato
El principal sospechoso de la muerte de la dominicana es su pareja, Julián Contreras, de 78 años, quien quedó detenido.
La víctima había llegado a la Argentina hacía apenas dos meses, ilusionada con un futuro mejor y con la promesa de un empleo. Sin embargo, según la investigación, terminó viviendo bajo control y violencia de Contreras, quien nunca cumplió con el pago acordado y mantenía una relación sexoafectiva con ella.
El domingo previo al crimen, Luisa le confesó a su tía que quería abandonar la casa porque “tenía miedo”. Fue la última vez que su familia la escuchó con vida.
Contreras declaró que encontró a la mujer muerta al salir del baño, pero los peritajes revelaron inconsistencias: la herida no era compatible con un suicidio, la escena había sido alterada y el arma utilizada —una carabina calibre .22— es difícil de manipular para un disparo autoinfligido.
La fiscalía sostiene que se trató de un femicidio tras una discusión. Los estudios forenses confirmaron hematomas en el cuerpo de la víctima, lo que refuerza la hipótesis de un forcejeo previo.
La causa fue caratulada como “homicidio triplemente calificado por el vínculo, por razones de género y por el uso de arma de fuego”.