La creatividad japonesa nunca deja de sorprender, y es que en un país donde la ingeniería y la imaginación suelen caminar juntas, surgen inventos inesperados. El último ejemplo es una “cámara de memoria” capaz de mostrar cómo se veía un lugar años atrás, como si fotografiaras el pasado.
Su creador, Yosuke Hori, ha desarrollado un dispositivo que combina GPS, sensores de orientación y los datos de Google Street View para reconstruir digitalmente el aspecto anterior de cualquier calle o edificio.
Basta con apuntar la cámara hacia un punto para que en la pantalla aparezca su versión pasada. La idea es asombrosa, porque convierte la nostalgia en una experiencia visual en tiempo real. La cámara de recuerdos se presentó en la Maker Faire Tokyo 2025 y se viralizó de inmediato.
Muchos usuarios la compararon con los inventos de Doraemon, el gato robótico que en los años 80 ya imaginaba artilugios capaces de alterar el tiempo. Esta mezcla ha convertido el invento en un fenómeno en Japón, generando mucha curiosidad entre los usuarios.
Una cámara que captura los recuerdos
Lo que hace especial este dispositivo es que no actúa como una cámara tradicional. No toma fotografías reales, sino que reconstruye digitalmente el pasado usando información geográfica y de posición. Al apuntar a una calle, los sensores calculan la ubicación exacta y el ángulo, y el sistema recupera automáticamente las imágenes históricas de Google Street View.
El resultado es sorprendente, puesto que en lugar de ver lo que hay delante, ves lo que hubo, como un edificio que ya no existe, un árbol desaparecido o una fachada antes de su reforma. La ilusión es tan convincente que parece una fotografía tomada en directo.
En palabras simples, esta cámara no busca capturar lo que tienes enfrente, sino los recuerdos almacenados en la historia del lugar, es como una forma de mirar atrás con ayuda de lo último en tecnología.
Yosuke Hori explica que la inspiración nació de un deseo personal, que era la de volver a ver su ciudad natal destruida tras un desastre. Esa necesidad de rescatar lo que desapareció le llevó a crear un dispositivo capaz de reconstruir momentos perdidos.
Su proyecto comenzó como un experimento artístico, pero acabó atrayendo la atención del público por su carga emocional. Lo que empezó siendo un ejercicio de programación, se ha convertido en una herramienta capaz de conectar memoria, geografía y emoción.
El propio Hori asegura que lo que más le interesa no es la tecnología en sí, sino la posibilidad de fotografiar los recuerdos. No es casualidad que esta conexión cultural haya surgido, puesto que la tecnología japonesa ha sabido siempre combinar ingenio, nostalgia y detalle, y este invento encaja perfectamente en esa tradición.
Aunque el proyecto aún está en desarrollo, las expectativas no paran de crecer. Muchos usuarios han pedido al creador una versión comercial o una app móvil que permita explorar cualquier lugar del mundo en distintos momentos del tiempo. Algunos incluso proponen poder elegir el año exacto o imprimir las imágenes como si fueran fotos reales.
Yosuke Hori no descarta esas ideas y ya trabaja en nuevas funciones, como un modo que permita cambiar de década o visualizar la evolución de una ciudad. Más allá del entretenimiento, su cámara podría convertirse en una herramienta educativa, capaz de preservar como eran los lugares años atrás.
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