Las plataformas de streaming que nacieron una década atrás no se parecen a las actuales. Los usuarios cada vez son menos fieles a una única aplicación, prefieren suscripciones más modestas a Netflix, Disney+ y Prime Video para acceder a más contenido.
Las grandes plataformas ofrecen planes de suscripción más baratos de los que ofrecían en su lanzamiento, aunque a cambio de mostrar anuncios antes y durante series y películas. A pesar de la publicidad, este modelo es rentable para millones de usuarios y no deja de crecer.
Más streaming a cambio de publicidad
Netflix, Disney+, Prime Video y compañía tienen unos cuatro minutos de publicidad por hora de consumo, muy lejos de las cifras de la TDT en abierto que rozan los siete minutos por hora. Esta fórmula es cada vez más popular entre los españoles, según el último barómetro de la consultora audiovisual GECA.
Las suscripciones con anuncios suponen el 52% en Netflix y Disney+ en España, y hasta el 78% para Prime Video. Además, este tipo de tarifas se han blindado en cierta manera de los continuos aumentos de precio de los planes sin publicidad de las plataformas de streaming.
La suscripción de Netflix partía de los 7,99 euros en octubre de 2015, subió a 9,99 en octubre de 2024 y el paquete más completo asciende a los 13,99 euros al mes (un 40% más que su precio inicial). La tarifa con anuncios nació en octubre de 2022 con un precio base de 5,49, que subió a 6,99 este octubre.
Esta tendencia se repite en otras plataformas como Disney+, que partía de 6,99 euros en marzo de 2020 y ha ido subiendo progresivamente hasta 10,99 euros al mes actualmente. El plan con anuncios nació en noviembre de 2023 con 5,99 euros y ahora se mantiene con 6,99.
Amazon Prime Video es la plataforma que más ha cambiado de precio en los últimos meses. Primero costaba 1,66 euros al mes, subió a 4,99, cayó a 3,99, volvió a subir a 4,99, luego 6,98 y finalmente 7,99 euros. La suscripción básica se mantiene en 4,99 desde el inicio.
Las plataformas blindan a sus clientes con los anuncios

Generado con IA
El auge de esta modalidad de streaming se produjo durante la pandemia. “Como todo el mundo estaba en casa y no tenía gastos en ningún otro tipo de ocio, se contrataron muchas plataformas. Con el aumento del coste de la vida, la gente empezó a darse de baja”, en declaraciones de Elena Neira, investigadora de la Universitat Oberta de Catalunya, para El País.
El aumento continuo en el precio de las suscripciones de streaming, que se acerca a los 10 euros al mes, tampoco ha ayudado. Los usuarios no se pueden permitir varias plataformas, muchos están obligados a decidir.
Los gigantes de streaming optaron en ese momento por suscripciones más económicas con publicidad. “Los planes con anuncios se han convertido en ese escalón intermedio entre seguir manteniendo la cuenta o darse de baja”, explica Neira acerca de un público que es cada vez menos fiel.
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Etiquetas: publicidad, suscripción, Series y TV, TDT

