Hubo un momento en el que OpenAI parecía avanzar sin mirar atrás, sumando un lanzamiento tras otro mientras el resto del sector intentaba seguirle el ritmo. En ese escenario apareció Sora, presentado en febrero de 2024 como un modelo capaz de generar vídeo a partir de texto y, poco después, como una aplicación con aspiraciones más amplias. La idea no era solo crear clips, también darles un lugar donde circular, compartirlos y convertirlos en una experiencia más social. Era, en cierto modo, la extensión natural de una compañía que no dejaba de explorar nuevos formatos.
El cierre. Lo que encajaba como un paso más dentro de esa expansión ha terminado en un giro difícil de ignorar. OpenAI ha confirmado el fin de la app de Sora, una decisión que el propio equipo ha comunicado con un mensaje directo a quienes la usaban: “Nos despedimos de la app Sora”. Según The Wall Street Journal, la retirada no se limitaría a la app: también afectaría a la API y al soporte de vídeo dentro de ChatGPT. Por ahora no hay fechas concretas ni detalles técnicos completos, aunque la compañía ha adelantado que ofrecerá más información en breve.
Qué fue Sora y por qué importaba. Para entender qué significa este cierre, conviene dejar claro qué era Sora. Se trataba de un sistema capaz de generar vídeos a partir de texto y de ampliar clips ya existentes. Con el tiempo, esa capacidad se convirtió en un producto más amplio, con funciones para compartir los contenidos generados dentro de la propia plataforma. No era una herramienta más, sino una de las propuestas con las que OpenAI buscó llevar la IA al terreno de la creación audiovisual.
El cambio de prioridades. Menos vídeo, más código y agentes. El cierre de Sora no es un movimiento aislado, sino parte de un cambio más amplio dentro de OpenAI. De acuerdo al mencionado periódico, la compañía está reorientando capacidad de cómputo y parte de su equipo hacia herramientas de productividad, programación y sistemas capaces de actuar de forma autónoma en el ordenador del usuario. En esa misma línea, la empresa anunció recientemente la integración de su app de ChatGPT, su herramienta de código Codex y su navegador en una especie de “superapp”. La idea, según trasladó la dirección a los empleados, es concentrar esfuerzos en una visión de producto más clara.
Las señales. Durante su recorrido, Sora simbolizó una etapa en la que OpenAI exploraba hasta dónde podía llevar sus modelos más allá del texto. Su cierre, sin embargo, apunta a una lectura distinta del momento actual. La compañía parece estar dejando atrás esa etapa de expansión para centrarse en productos con aplicaciones más inmediatas en el ámbito profesional. No es tanto una renuncia como una reordenación de prioridades. En ese ajuste, el vídeo pierde peso frente a herramientas que encajan mejor en su estrategia actual.
Imágenes | OpenAI
