Apenas un mes después de su lanzamiento, el iPhone Air ha pasado de ser la gran apuesta de Apple a convertirse en su mayor incógnita. Según fuentes de la cadena de suministro citadas por Nikkei Asia, la compañía ha reducido su producción en casi un 90 %.
Es un ajuste que, dentro de la industria, se interpreta como un movimiento típico de fin de ciclo, algo inaudito en un producto tan reciente. Este modelo se presentó como el móvil más fino y ligero de la marca, un intento de recuperar la frescura de los modelos que marcaron la década pasada.
Apple lo situó estratégicamente entre el iPhone 17 y el 17 Pro, con la idea de ofrecer un equilibrio entre diseño y rendimiento. Sin embargo, la acogida no ha sido la esperada, puesto que las reservas se han estancado y el modelo ya muestra señales de haber perdido relevancia.
Este revés no es solo un tropiezo puntual, refleja un síntoma más profundo, donde el mercado del smartphone se ha estabilizado, y ni siquiera Apple puede escapar de la fatiga del consumidor. La fórmula delgado-potente-caro ya no funciona como antes.
El desplome del iPhone Air: su producción se reduce drásticamente
Nikkei Asia informa que los proveedores asiáticos de Apple recibieron instrucciones de reducir la producción del iPhone Air a niveles mínimos, comparables a los de un modelo que está a punto de retirarse del catálogo.
El dispositivo debía representar entre el 10 y el 15 % de las ventas totales de la gama iPhone 17, pero ni siquiera ha llegado a rozar esas cifras. La señal más visible está en la propia web de Apple. Mientras los iPhone 17 acumulan semanas de espera en las reservas, el Air se entrega en menos de 24 horas.
Cabe señalar que en China, su principal mercado fuera de Estados Unidos, la situación es aún más clara, puesto que los distribuidores oficiales están aplicando descuentos tempranos para mover unidades que no salen del almacén.
El iPhone Air se quedó en tierra de nadie, y es que no es tan potente como el 17 Pro Max ni tan asequible como el modelo base. Su mayor virtud —la delgadez— no fue suficiente para convencer a un público que da prioridad a la cámara, la batería y el rendimiento. A nivel estético es impecable, pero funcionalmente aporta poco respecto al 17 normal.
Otro factor decisivo es el contexto del mercado, donde la demanda global de smartphones ha caído en China, un país donde Apple concentraba buena parte de su crecimiento. Además, la guerra comercial ha endurecido las condiciones de venta y favorecido a fabricantes locales como Huawei o Xiaomi, que ahora ofrecen móviles de alta gama con precios más competitivos.
El precio del Air tampoco ayudó, con una diferencia de apenas unos cientos de euros respecto al iPhone 17 Pro, muchos consumidores optaron por el modelo superior. Apple intentó vender elegancia y ligereza, pero el mercado respondió con frialdad, donde se prefiere potencia a estética.
Apple intentará frenar las pérdidas
Aun así, la caída del iPhone Air no pone en peligro las cuentas de Apple. La compañía mantiene sus previsiones de entre 85 y 90 millones de iPhones vendidos este año, gracias al buen rendimiento de los modelos 17 y 17 Pro.
Y es que estos dos acaparan la mayor parte de la producción y concentran la atención mediática, reforzando el dominio de la marca en la gama alta.
Para los inversores, el fracaso del Air no es una alarma, pero internamente, representa un recordatorio de que no todo lo que lanza la compañía se convierte en un fenómeno. La apuesta por un diseño ultrafino, sin mejoras sustanciales de hardware, ha resultado un riesgo que no ha dado fruto.
La época en la que bastaba con rediseñar un producto para generar entusiasmo ha terminado. El consumidor ya no compra por apariencia, sino que ahora busca autonomía, inteligencia artificial, conectividad más rápida y funciones que justifiquen el salto.
Las mejoras anuales en cámara o procesador ya no bastan, el futuro del iPhone y toda su gama pasa por integrar tecnologías disruptivas —como la IA generativa o los sistemas de personalización inteligente—, no por hacer el dispositivo más fino o más caro.
Conoce cómo trabajamos en ComputerHoy.
Etiquetas: iPhone


