Lo que comenzó como una tendencia juvenil en las calles del Gran Santo Domingo se ha convertido en un fenómeno de movilidad urbana: las patinetas eléctricas ya forman parte del transporte diario de cientos de dominicanos. Su ligereza, bajo costo y facilidad para desplazarse en medio del tráfico las han posicionado como una alternativa frente a la congestión vial.
El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) ha reportado un aumento significativo en el uso de estos vehículos de movilidad personal, lo que ha generado debates sobre seguridad vial y regulación.
En universidades, oficinas y barrios, las patinetas se han transformado en símbolo de practicidad y modernidad.
Ante este crecimiento, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, anunció que el Gobierno trabaja en una normativa para categorizar las patinetas eléctricas dentro de un marco regulatorio claro.