Elon Musk dijo que a partir de 2025 se necesitará cada vez más electricidad para evitar caer en una “crisis” debido a la exigencia de recursos que requiere la inteligencia artificial y otras tecnologías. Por suerte, muchos científicos se encuentran trabajando para crear una batería que no necesite cargarse.
El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) es uno de los que han estado en el desarrollo de este tipo de proyectos, demostrando que es posible triplicar la densidad energética del litio o alternativas que usan la gravedad como mecanismo de bombeo. Ahora, han decidido dar un paso más allá con respecto al almacenamiento eléctrico que se puede aumentar gracias al hormigón.
Sí, edificios y casas enteras con este material podrían ser cruciales para multiplicar hasta diez veces más la capacidad. Es prácticamente como si pudieras tener un generador acoplado a las paredes, algo que definitivamente haría un cambio significativo en todo el planeta. Con el tiempo, ha sido una propuesta que ha mejorado y cada vez se está más cerca del objetivo.
¿Cómo funciona la el hormigón de carbono conductor de electrones en una casa?

MIT
Desde 2020 se ha estado investigando la tecnología necesaria para que sea posible agregar formas de carbono al cemento con el fin de convertirlo en un material conductivo, siendo una de las ideas que podrían ayudar mucho a todo el mundo debido a la infraestructura de las ciudades.
En agosto de 2023, los investigadores del MIT continuaron con este proyecto junto a expertos como Franz-Josef Ulm y Admir Masic, donde llamaron al sistema “ec3”, el cual tiene como significado “hormigón de carbono conductor de electrones”.
La tecnología en cuestión ya contaba con la capacidad de usar 45 metros cúbicos para suministrar una parte del mencionado recurso usando el cimiento de una casa. Sin embargo, para 2024, también se agregaron paneles de este material en Sapporo, Japón, donde se puso a prueba para generar energía en las aceras con el fin de derretir la nieve.
Ahora, oficialmente el MIT ha anunciado que se ha avanzado de una manera impresionante con el ec3, ya que es hasta 10 veces más potentes que los primeros funcionamientos. Para ser más específicos, sirven con tan solo 5 metros cúbicos (o 0,3 metros cuadrados de espacio), siendo capaz de abastecer lo necesario para un día de uso familiar en casa, alrededor de 2 kWh por cada metro cúbico.
El informe PNAS, destaca que es de suma importancia investigar a fondo la nanored de este tipo de equipos para saber cómo se comportan en diversas circunstancias y lograr llegar a un punto en el que funcione para ser utilizado de manera general en las nuevas construcciones del mundo.
Admir Masic, autor principal del nuevo estudio y codirector de ingeniería civil y ambiental (CEE) en el MIT, menciona que “comprender cómo estos materiales ‘se ensamblan’ a escala nanométrica es clave para lograr estas nuevas funcionalidades”. Al mismo tiempo, Damian Stefaniuk, primer autor de la investigación, dice que este tipo de “batería de hormigón” es algo que se podría adaptar a varias zonas sin ser un problema para las infraestructuras.
“Existe una amplia gama de electrolitos que podrían ser candidatos viables para ec3. Esto incluye incluso agua de mar, lo que podría convertirlo en un buen material para su uso en aplicaciones costeras y marinas, tal vez como estructuras de soporte para parques eólicos marinos”.
Según lo que se explica, es una buena alternativa para dejar de depender de baterías de litio, ya que cuenta con el principio del supercondensador. Esto quiere decir que cuenta con una vida útil prolongada, se carga y descarga rápidamente, es seguro y no requiere de materiales tan complejos o avanzados.
En realidad, para lograr el ec3 solo se necesita “cemento, agua, negro de carbón ultrafino (con partículas a nanoescala) y electrolitos”. En conjunto, se genera una “red conductora fractal” para que se convierta en conductor y sea utilizado para refrigeradores, Smart TVs, bombillos o cualquier otra cosa durante al menos un día.
El rendimiento ha sido mejorado gracias a la integración de electrolitos orgánicos que requieren de “sales de amonio cuaternario con acetonitrilo”. Además, se puso en práctica de “enfoque de electrolito fundido”, en donde se añade el electrolito al agua de forma directa.
Como conclusión, dieron con módulos de supercondensadores de 12 V y 50 F. A su vez, se crearon prototipos funcionales de arcos de hormigón de carbono que podrían utilizarse en estructuras reales, demostrando que ya con esto es posible hacer que un LED se encienda.
Todavía falta mucho desarrollo, pero sin duda es una de las tecnologías más impresionantes en las que se trabaja actualmente. En el futuro, podría solucionar muchas cosas o servir como una fuente de energía de emergencia para apagones como el que sufrió España a comienzos de 2025.
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Etiquetas: Energías renovables
