La Unión Europea supuso un punto de inflexión para los gigantes tecnológicos con los cambios en la normativa para los cables. Los fabricantes se han visto obligados a adaptarse, incluso Apple ha dado el salto al USB-C tras años de polémicas.
Los de Cupertino tendrán que adaptarse de nuevo muy pronto. Desde Bruselas pretenden crear un cable único de una vez por todas, ahora unificando el puerto de los cargadores de móviles, ordenadores y todo tipo de dispositivos.
Nueva ley de la Unión Europea para cargadores
Los fabricantes de smartphones han ido adoptando el puerto USB-C desde finales de 2024. Todos los móviles nuevos que se vendan en la Unión Europea deben tener esta entrada, muy pronto compartirán también el cargador.
El objetivo de Bruselas es unificar los sistemas de carga de una vez por todas. Los fabricantes que no utilizan el estándar más reciente tendrán que sumarse también al USB-C en todos los cargadores.
La Unión Europea pretende acabar con un nuevo problema que ha surgido con la unificación de los cables con USB-C. Algunas marcas aún utilizan cargadores con USB-A, más baratos de producir y con una enorme compatibilidad por el momento.
Adiós a los cargadores con USB-A en la UE

Imagen generada con IA
Los fabricantes están obligados a utilizar USB-C de manera exclusiva, pero los usuarios finales siguen teniendo el mismo problema de compatibilidad. Algunos adaptadores utilizan el sistema antiguo con USB-A, la UE no ha terminado solucionando esta situación.
Cada vez más marcas empiezan a utilizar el puerto USB-C en sus cargadores, con Apple a la cabeza. La Unión Europea ahora obligará a sus competidores a abandonar el USB-A de sus adaptadores.
Los usuarios podrán tener una conexión completa con USB-C en lugar de un cable de USB-A a USB-C como ocurre en millones de dispositivos. La Comisión Europea se ha propuesto eliminar este problema con la última revisión de los requisitos de fuentes externas (EPS en sus siglas en inglés).
La nueva regulación de la UE obliga a los fabricantes a incluir al menos una conexión USB-C, lo que no supone deshacerse por completo del anterior estándar. Los cargadores con varias entradas pueden mantener el USB-A para asegurar la compatibilidad con móviles y aparatos más antiguos siempre que añadan otro con el nuevo puerto.
Además, la UE obligará a los fabricantes a eliminar los cables fijos. Todos los modelos homologados tendrán que ser desmontables de su cargador, las marcas no podrán evitar así el requisito de utilizar USB-C simplemente uniendo el cable al cargador.
Los cargadores de hasta 240 W de potencia ahora tendrán que tener unos requisitos mínimos de eficiencia energética, especialmente si utilizan carga rápida con el estándar USB-PD. Los cargadores de más de 10 W también deben cumplir nuevos estándares que eviten pérdidas innecesarias al cargar el dispositivo.
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Etiquetas: Unión Europea

