Panorama Nacionales. – Un total de 1,072 niños, niñas y adolescentes quedaron huérfanos en República Dominicana entre 2016 y 2024 como consecuencia de la violencia feminicida, según el estudio “Feminicidios en República Dominicana: Radiografía de la violencia feminicida 2016-2024”, elaborado por Flor Esmirna Batista Polo y presentado por FUNGLODE y el Observatorio Político Dominicano (OPD).
La investigación, presentada en el auditorio de Funglode con la presencia del expresidente Leonel Fernández, registra 706 feminicidios en ese período y revela un patrón persistente de violencia extrema que afecta de manera directa a familias, comunidades y al sistema institucional del país.
1,072 huérfanos: las víctimas invisibles
El estudio documenta que los feminicidios dejaron 524 hijos de las mujeres asesinadas, 418 hijos de los agresores y 130 menores en común, muchos de ellos atrapados en un vacío emocional, económico y legal.

Solo en 2024, 73 feminicidios dejaron 77 menores en orfandad.
Patrones de violencia: el hogar como centro del riesgo
El análisis confirma que más de la mitad de los casos ocurrió dentro del hogar.
La violencia se concentró en horas nocturnas:
- 29 % de los feminicidios ocurrieron de noche.
- 16 % de madrugada.
Los días con mayor incidencia fueron domingo, martes y miércoles.
En 2024, se registraron 38 feminicidios dentro de residencias y 18 feminicidios-suicidios, reforzando el patrón de agresores que cierran el ciclo violento quitándose la vida.
Métodos y letalidad
La investigación detalla el rol determinante de las armas utilizadas:
- Armas blancas: 289 casos, con un 84 % de feminicidios íntimos y un 20 % de suicidio posterior.
- Armas de fuego: 261 casos, con un 48 % de feminicidio-suicidio, lo que duplica el riesgo de un crimen seguido de suicidio.
Víctimas jóvenes, agresores de amplio rango
El grupo más afectado fue el de mujeres de 26 a 36 años, seguido por los rangos de 15 a 25 y 29 a 39 años.
Entre las víctimas hubo 88 niñas y adolescentes, incluyendo menores de 13 años asesinadas por padres o padrastros mediante asfixia, estrangulación o golpizas.

Los agresores abarcan desde jóvenes de 18 años hasta adultos mayores de más de 80, con concentraciones en los rangos de 18–28, 29–39 y 40–50 años.
El estudio también identifica 203 casos con agresores no identificados, evidenciando vacíos institucionales en la investigación.
La “ruta roja”: concentración urbana de feminicidios
El mapa nacional muestra una alarmante concentración en zonas urbanas:
- Gran Santo Domingo: 160 casos.
- Santiago: 71.
- La Altagracia: 43.
- San Cristóbal: 41.
Provincias como Pedernales, Independencia y Bahoruco registran los números más bajos.
Perfil laboral: impacto transversal
El feminicidio afecta a mujeres de todos los estratos sociales. Entre las víctimas aparecen estudiantes, amas de casa, empleadas privadas, comerciantes, profesionales y trabajadoras del sector salud.
Entre los agresores predomina la presencia de hombres vinculados al uso de la fuerza, incluyendo 65 miembros de instituciones militares, además de comerciantes, choferes, empleados privados, guardias de seguridad y obreros.
Un fenómeno continental
El estudio contextualiza que, entre 2016 y 2024, América Latina y el Caribe registraron 43,361 feminicidios, con picos regionales en 2018, 2020 y 2021.

República Dominicana, aunque con avances en reconocimiento legal, continúa dentro de un continente en emergencia.
Recomendaciones: una reforma urgente
El documento propone una ruta técnica que incluye:
- Talleres obligatorios sobre violencia de género en las escuelas.
- Protocolos interinstitucionales especializados.
- Capacitación intensiva para policías, fiscales, jueces y forenses.
- Un sistema nacional georreferenciado de predicción de riesgos.
- Botones de seguridad y alertas de proximidad.
- Programas focalizados para mujeres en mayor vulnerabilidad.
El estudio concluye que, sin una intervención multisectorial profunda, la tendencia no disminuirá y miles de niñas, adolescentes y mujeres seguirán en riesgo.

