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Hichez: “El ego impacta. No todo el mundo está preparado para la fama” por caso de José Ramírez

  • Hichez advierte que ese discurso descalificativo de la selección dominicana para el Clásico lo perseguirá de por vida.
  • El ego impacta la vida de los peloteros.

Panorama Nacional.  La psiquiatra Alexandra Hichez analizó este martes la conducta del pelotero José Ramírez, luego de que se negara a jugar en el Clásico Mundial de Béisbol 2026, por especularse sobre conflictos de ego por la titularidad en tercera base, la cual representa Manny Machado.


Albert Pujols Cooperstown Muami-- Panorama

El análisis de la experta fue dado bajo el Clásico Mundial de Béisbol 2026 y el amor patrio y la dominicanidad en su máxima expresión porque los dominicanos brillan y se destacan en playas extranjeras resultando un eco al unísono que grita orgullo criollo y apasionado en el béisbol.

En ese sentido, desde la psiquiatría Hichez explicó que esta decisión le afectaría muchísimo, la cual le sería difícil admitir porque su actitud fue una respuesta desde el “súper yo” que es el ego, y lamentablemente, esos jugadores pasan por un cambio abrupto de sus vidas.

“Pasan de ser personas desconocidas y que han tenido períodos de muchos esfuerzos a ser personas famosas y admiradas, y en ocasiones, el dinero pasa a un segundo plano, pero, no todo el mundo está preparado para la fama, la fama es otra cosa”, sobre la actitud del poder.

Hichez dijo que cuando se tiene fama y no se sabe administrar, y menos con una salud mental inadecuada, “el tema de la fama y de la admiración y de reconocimiento te colocan en una posición donde te endiosas y una mala administración de las relaciones internas”.

“En el caso de él, va a sufrir durante vida tenga el error garrafal de la respuesta que dio a la hora de no aceptar estar en el juego”, advirtió la psiquiatra tras entender que denigró la participación del resto de los jugadores calificando y minimizando el desempeño, que ha resultado todo lo contrario.

Recomendó que las personas que alimentan el entorno de estos jugadores deben ser “cable a tierra” para que aterricen y los oriente. “Nuestros peloteros pueden gozar de fama y de admiración, estar en la cúspide, pero, su elemento de trabajo es el cuerpo y puede responder como le dé la gana”.