Según un nuevo informe del portal Gumtree, miles de personas guardan “joyas” tecnológicas sin saberlo. Viejos teléfonos, consolas, cámaras o incluso contestadores automáticos se han convertido en objetos codiciados por coleccionistas dispuestos a pagar cantidades sorprendentes por ellos
Es por esta razón que la plataforma ha publicado su primer Índice de precios de segunda mano, en el que detalla cuánto se paga hoy por los dispositivos retro más buscados. Según la experta en consumo Kim Faura, el motivo es emocional.
La nostalgia todavía tiene valor, afirma, al explicar que muchos compradores buscan revivir la sensación de los años noventa o principios de los dos mil, cuando la tecnología era más simple, física y reconocible.
Es importante mencionar que Gumtree calcula que los precios de estos dispositivos oscilan entre 35 y 350 euros, y que el auge del coleccionismo ha creado una pequeña economía basada en la nostalgia de muchas personas. Lo que parecía obsoleto, ahora vuelve a generar dinero.
La tecnología que vuelve a tener valor
La experta afirma que los aparatos que definieron el salto a la era digital están recuperando valor. Por ejemplo, un teléfono BlackBerry puede venderse por unos 35 euros, lo mismo que un Nokia clásico, aunque los modelos icónicos como el 3310 pueden duplicar esa cifra si están en buen estado.
Cabe señalar que los contestadores automáticos, piezas que parecían condenadas al olvido, alcanzan los 40 euros. Y si tienes una PlayStation 2, una Nintendo Wii o incluso una PlayStation de primera generación, podrías venderla por 50 o 55 euros sin esfuerzo.
Los iPhone antiguos también mantienen un atractivo especial y aunque estén superados por generaciones más recientes, algunos modelos se pagan entre 280 y 300 euros, especialmente si conservan su embalaje original o funcionan correctamente. En muchos casos, los compradores no buscan usarlos, sino exhibirlos como piezas de colección.
Más allá del dinero, lo que mueve este interés es la nostalgia, donde los usuarios quieren reconectar con una época en la que los teléfonos tenían teclas, los videojuegos se jugaban en discos y el sonido del contestador era parte del día a día.
Los expertos mencionan que los dispositivos antiguos despiertan una conexión emocional; simbolizan una época más simple y tangible. Para muchos, recuperar un aparato que usaron en su juventud es una forma de conservar algo más que un objeto, es mantener viva una etapa de su vida.
Las redes sociales han amplificado este fenómeno, puesto que en plataformas como TikTok o Reddit abundan los vídeos de personas restaurando sus viejos Nokia, rescatando Walkman o mostrando consolas de los 90 funcionando como el primer día.
Estas comunidades no solo comparten nostalgia, sino también técnicas de reparación, venta y conservación. Según los datos de Gumtree, el interés por este tipo de artículos no deja de crecer. Miles de búsquedas activas confirman que los compradores no son solo adultos que añoran su juventud, sino también jóvenes que quieren experimentar cómo era la tecnología antes.
De la chatarra a la tecnología vintage
Durante años, los aparatos electrónicos viejos se consideraron desechos, pero hoy tienen un nuevo uso. Los expertos destacan que el atractivo de estos objetos no solo se limita a la nostalgia, algunos compradores valoran su diseño, durabilidad y simplicidad.
Muchas personas los ven como piezas de historia tecnológica, no como objetos inútiles, y es que cada botón, cada pantalla con píxeles grandes o cada sonido mecánico representa un fragmento del pasado que hoy parece lejano.
Además, esta tendencia conecta con un cambio de mentalidad más amplio: el consumo sostenible. Frente a la lógica de reemplazar dispositivos cada año, crece el interés por conservar, reutilizar y dar valor a lo que ya existe. Comprar o vender tecnología retro no solo es rentable, también es una forma de reducir la basura electrónica.
Puede que tengas un pequeño tesoro escondido sin darte cuenta, ya que en muchos hogares todavía hay teléfonos con teclado, consolas o cámaras digitales. Incluso los reproductores de música como los Walkman o Discman están siendo buscados por coleccionistas que pagan más cuanto más raros o bien conservados estén.
Además, las series ambientadas en los 80 y 90, como Stranger Things, han reavivado el interés por los gadgets clásicos. En los mercados digitales, esa estética retro se ha vuelto tendencia, y lo que antes era simple segunda mano ahora es considerado un objeto de colección.
Conoce cómo trabajamos en ComputerHoy.
Etiquetas: Consolas


