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EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – El cirujano ortopeda Lorenzo Brea consideró legítima la participación de médicos, gerentes hospitalarios y demás profesionales del sector salud en la actividad política, pero advirtió que las diferencias partidarias no deben convertirse en un factor de división que afecte la institucionalidad sanitaria ni el compromiso con los pacientes.
Brea sostuvo que la salud y la política no son ámbitos separados, al explicar que la política también comprende la capacidad de una sociedad para organizarse, tomar decisiones y establecer políticas públicas dirigidas a responder a las necesidades de la población.
“La salud no está separada de la política. Y cuando hablamos de política, no debemos entenderla únicamente como elecciones, candidaturas o partidos políticos”, expresó durante su participación en el programa Hablando de Salud.
El galeno emitió sus opiniones al participar junto a los profesionales de la medicina Pablo de la Mota, Rosmeri Jáquez, Sergio Solís Taveras, Elías Grullón y Rafael Pérez en el programa “Hablando de Salud”, transmitido por la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
(Ver programa)
El traumatólogo consideró valiosa la incorporación de médicos, profesionales y buenos gerentes del sector sanitario a la vida pública, debido a la experiencia que pueden aportar en el diseño de políticas públicas.
“Por eso considero valiosa la participación de médicos, profesionales y buenos gerentes del sector salud en la vida pública y política de la República Dominicana”, manifestó.
Explicó que quienes han trabajado dentro de hospitales, atendido emergencias o administrados centros asistenciales conocen de primera mano las dificultades que enfrenta el sistema, desde la falta de recursos hasta la organización de los servicios, el manejo del personal y las necesidades cotidianas de los pacientes.
Política y salud
Sin embargo, Brea hizo una precisión que consideró fundamental: la participación política de los profesionales y funcionarios sanitarios no debería convertirse en una causa de fragmentación dentro del sector.
“Es legítimo que un médico, un gerente hospitalario o cualquier profesional de la salud tengan preferencias políticas. Es legítimo participar, expresar ideas y acompañar proyectos dentro de las reglas democráticas”, argumentó Brea.
No obstante, sostuvo que una preferencia política circunstancial nunca debería estar por encima del compromiso permanente con la salud de la población.
“Hoy un médico puede simpatizar con un proyecto y otro compañero con uno diferente. Mañana el proceso democrático determinará quién obtiene una determinada candidatura”, señaló.
El ortopeda planteó que independientemente de las diferencias políticas, los hospitales continuarán atendiendo emergencias, las mujeres necesitarán servicios de atención materna, los niños requerirán pediatras y vacunas, mientras los adultos mayores seguirán demandando medicamentos y servicios especializados.
Instituciones por encima de nombres
Brea afirmó que las políticas sanitarias deben diseñarse alrededor de instituciones sólidas, profesionales capacitados y objetivos nacionales, y no en función de nombres o proyectos políticos particulares.
A su juicio, uno de los principales desafíos de cualquier organización política democrática consiste en lograr que la competencia interna genere ideas y liderazgos, sin producir divisiones que posteriormente resulten difíciles de superar.
El especialista agregó que quienes forman parte del sector sanitario tienen una responsabilidad adicional, debido a que las diferencias políticas no deben impedir que médicos, gerentes y demás profesionales trabajen de manera conjunta en beneficio de los pacientes.
Brea llamó además a asumir con madurez los procesos internos, respetar las diferencias, aceptar los resultados democráticos y mantener por encima de cualquier corriente política el compromiso con la población.

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