El 19 de marzo de 2020, el entonces gobierno que encabezaba el presidente Danilo Medina anunció al país el inicio del toque de queda como medida para frenar la expansión del COVID-19. Explicó que la prioridad era proteger la salud de los dominicanos, aunque ello implicara detener la vida cotidiana y limitar la movilidad.
Un país en pausa
La Comisión de Alto Nivel para la Prevención y Control del Coronavirus (COVID-19) reforzó las medidas para reducir el riesgo de contagio, tras la declaratoria de emergencia aprobada en el Congreso Nacional y ratificada por el presidente Danilo Medina.
Restaurantes pueden seguir operando a domicilio y en terrazas
La explicación de las medidas fue ofrecida por el ministro de la Presidencia y coordinador de la referida comisión, Gustavo Montalvo, quien precisó que los restaurantes pueden seguir operando en modalidad de entrega a domicilio y recogida y también dar servicio en espacios abiertos como terrazas. Hoy/Fuente Externa 21/07/20
Las calles se vaciaron al caer la tarde. La República Dominicana entró en un estado de emergencia que transformó la rutina: comercios cerrados, templos sin feligreses y familias confinadas en sus hogares. La Semana Santa, tradicionalmente marcada por procesiones, viajes y encuentros familiares, se vivió en un silencio inédito.
Estado de Emergencia en RD: ¿Cuánto duró el Toque de Queda?
La tradición encerrada
Semana Santa: ¿Qué tan caro es hacer unas habichuelas con dulce?
Las habichuelas con dulce, símbolo de la temporada, se prepararon en las cocinas pero no se compartieron en plazas ni en reuniones multitudinarias. Cada familia las degustó en la intimidad de su casa, mientras afuera reinaba la quietud de un país paralizado.
El eco de las medidas
El toque de queda se convirtió en el nuevo reloj nacional. La población aprendió a organizar su día en función de la hora límite para salir a la calle. La Semana Santa de 2020 quedó grabada como la primera en la historia reciente en que las playas, carreteras y templos permanecieron vacíos, y la fe se expresó desde la distancia.
Memoria colectiva
Ese marzo marcó el inicio de una etapa de incertidumbre y resistencia. El discurso de Danilo Medina, el silencio de la Semana Santa y las habichuelas con dulce encerradas en los hogares se convirtieron en símbolos de cómo la pandemia obligó a un país entero a detenerse y a repensar su manera de vivir y celebrar.