Panorama Nacionales._ La ciudad de Higüey comienza a transformarse en una provincia marcada por la fe, con la llegada de feligreses que se preparan para conmemorar, este 21 de enero, el Día de la Virgen de la Altagracia, una de las manifestaciones religiosas más significativas del país.
Peregrinos procedentes de distintas provincias se concentran en los alrededores de la Basílica Catedral, donde levantan campamentos improvisados y realizan vigilias como parte de promesas hechas a la madre espiritual del pueblo dominicano.
Velones encendidos, rosarios entre las manos y cantos de oración acompañan el caminar de devotos que, en muchos casos, recorren largas distancias a pie o cargan cruces como símbolo de sacrificio, entrega y agradecimiento por favores recibidos.
Ante la masiva afluencia de visitantes, organismos de socorro y seguridad mantienen un amplio despliegue en la zona, con el objetivo de preservar el orden y ofrecer asistencia médica y orientación a los peregrinos.
Al mismo tiempo, el entorno del santuario se convierte en un punto de encuentro cultural y religioso, donde comerciantes ofrecen artículos devocionales que forman parte de la tradición que rodea esta festividad.
Como parte de la organización, varias calles cercanas a la basílica fueron cerradas al tránsito vehicular, permitiendo un desplazamiento seguro de los caminantes y fortaleciendo el ambiente de recogimiento colectivo.
Las celebraciones del Día de la Virgen de la Altagracia culminarán con la Misa Solemne presidida por monseñor Jesús Castro Marte y la tradicional procesión vespertina por las calles de Higüey, actos que reflejan la profunda conexión del pueblo dominicano con Nuestra Señora de la Altagracia.
