Elon Musk se enfrenta a un nuevo problema con Tesla. La cercanía a Donald Trump le salió muy cara con una caída histórica de las ventas en todo el mundo, ahora se enfrenta a un problema de fiabilidad que afecta a los coches eléctricos.
Tesla ha sufrido de primera mano uno de los mitos más extendidos de los vehículos electrificados. Las baterías de iones de litio son muy inflamables durante el proceso de carga, además los incendios de coches eléctricos son extremadamente difíciles de extinguir.
Un Tesla se incendia mientras se carga
Los fabricantes de coches eléctricos han acabado con este mito. Las baterías de iones de litio son más inestables, pero el propio Elon Musk llegó a asegurar que no supone un riesgo potencial para los conductores, los incendios son muy poco habituales.
Un conductor de Canadá ha sufrido de primera mano un incidente con su Tesla. El propietario del vehículo intentaba cargar su coche eléctrico en una estación de carga fuera de la red de Supercharger del fabricante estadounidense.
Este es un caso atípico, pero no ha tardado en hacerse viral debido a la rapidez con la que se ha producido la explosión. El incidente ocurrido en la región canadiense de Columbia Británica ha quedado grabado por las propias cámaras de la estación de carga.
El problema se ha originado con el adaptador A2Z, estándar que utilizan marcas como Ford, Volvo, Polestar, Nissan, Mercedes, Hyundai, Honda o KIA. El cargador sufrió un cortocircuito que provocó una pequeña chispa, luego explotó con uno de los ocupantes en el interior del vehículo y su conductor muy cerca del punto de carga.
Los coches eléctricos vuelven a estar en el punto de mira
El incidente con el Tesla ha sido aparatoso, pero afortunadamente no hay que lamentar heridos graves. El conductor ha sufrido algunos raspones y abrasiones leves tras alejarse unos pasos del punto de carga pocos segundos antes de la explosión, mientras que su esposa salió ilesa del asiento del copiloto.
La investigación del incidente ha determinado que el adaptador de carga estaba dañado y no cumplía con la homologación canadiense para salir a la venta. Cuando el conductor lo conectó al vehículo, el cortocircuito se produjo en apenas unos segundos.
El propio cargador enviaba un voltaje anormal al adaptador, lo que produjo la explosión del arco eléctrico que hizo estallar el adaptador. El coche eléctrico no se incendió en una bola de llamas ya que la batería de litio no se ha visto afectada.
“Existen riesgos con los dispositivos de terceros si no están aprobados. No se han probado para garantizar su seguridad. No se juega con la electricidad”, según confirma Bob Porter, de la Asociación de Vehículos Eléctricos de Vancouver, para el medio local Vancouver Sun. Todos los modelos deben estar homologados para que su uso sea seguro.
Conoce cómo trabajamos en ComputerHoy.
Etiquetas: Coche eléctrico, Tesla, Elon Musk
