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Ricardo Nieves: «Eugenio María de Hostos quiso transformar la educación en RD»

  • El legado de Hostos se siente en los vestigios de la Escuela La Normal, modelo instaurado en sus discípulas Salomé Ureña y Ercilia Pepin. De esos aportes se aplican en la actualidad en rd.

Panorama Nacional.    A propósito de noviembre considerarse el mes de La Familia en la República Dominicana, el periodista Ricardo Nieves puso en valor este miércoles la impronta histórica y literaria del educador puertorriqueño, Eugenio María de Hostos, “patriota antillanista que quiso transformar la educación y el dictador Lilí lo sacó y se fue a Suramérica”.



Nieves explicó que Hostos impactó a Chile, Argentina y Uruguay su modelo positivista educativo, “pregunte la razón de por qué esos son los países con educación más avanzada. Él dio el paso adelante cuando era necesario”.

Sus declaraciones fueron dadas en el Día Nacional del Merengue, escenario en el cual expresó que, como ritmo, es la vena cultural dominicana y música autóctona, que funge como la música embajadora de los dominicanos en lares internacionales y que ha reputado a tantos artistas.

El educador borinqueño apostaba en esa época de resistencia frente al naciente imperialismo a mantener la cultura y el idioma propios de la región.

Los principales aportes de Eugenio María de Hostos a la educación dominicana incluyen la fundación de la primera Escuela Normal en Santo Domingo para la formación de maestros, la promoción de una educación laica y de calidad enfocada en el desarrollo del pensamiento crítico, la creación de la sociedad-escuela «La Educadora» y la defensa de la educación de la mujer.

Su legado, también, se refleja en la fundación de la Escuela Nocturna para obreros y su influencia en la estructura educativa del país. 

Fue un firme defensor de los derechos humanos y de la democracia, considerando la educación como el camino más seguro para el progreso de un país.  Se preocupó por la educación en la mujer.

Discípulos de Hostos

Ercilia Pepín fue una discípula aventajada de Hostos, quien empezó su revolución educativa a partir de 1906. Introdujo la enseñanza de artes manuales, gimnasia, canto coreado, dibujo, uso de mapas.

De igual manera, la fundadora del Instituto de Señoritas, un centro educativo para la formación de maestras normalistas, Salomé Ureña, fue discípula de Eugenio María de Hostos. Se inspiró en las ideas pedagógicas del prócer puertorriqueño y darle continuidad a su modelo de La Normal.

Parque Eugenio Ma. De Hostos

Fue inaugurado el 26 de diciembre del año 1937, a las 4:30 de la tarde, por el Gobierno del dictador Rafael Leónidas Trujillo. Originalmente le fue dado el nombre de Parque Ramfis y fue obra del arquitecto Guillermo González.

Un ejemplo de modernización de la época, 1937, se pudo notar en la construcción del Parque Ranfis, hoy conocido como Parque Eugenio María de Hostos, que era una una majestuosidad. En la actualidad no es ni la sombra de lo que fue, aunque se pierde en el tiempo la promesa de su remodelación.

Cónsono con el deporte, la obra fue catalogada para la época como el mejor Parque de las Antillas, ya que era un diseño dotado de una biblioteca, piscina, acuario, pajarera, terraza para patinar, pista para bicicleta, pabellones para conciertos, salón para cine y variados juegos infantiles. Fue sembrado con almendros y robles rosados.

El dato

Eugenio Ma. De Hostos falleció el 11 de agosto de 1903, en Santo Domingo a la edad de 64 años. Está enterrado en el Panteón Nacional, ubicado en el distrito colonial de esa ciudad. Según su última voluntad, sus restos permanecerán permanentemente en la República Dominicana hasta el día en que Puerto Rico alcance la plena independencia.