Resulta un tanto extraño, pero parece que Silicon Valley ya no se habla solo de inteligencia artificial o misiones a Marte. Ahora comienzan a entrar en acción conversaciones que se alejan bastante de ser las típicas conferencias de expertos en tecnología.
Peter Thiel, cofundador de empresas como PayPal o Palantir, y una de las figuras más influyentes del sector, ha comenzado a impartir talleres privados en los que asegura que la humanidad se enfrenta a dos enemigos: el Anticristo y el Armagedón. Lo preocupante no son solo sus palabras, ya que parece su discurso está calando entre las altas esferas y pensadores.
Lo cierto es Thiel no es un cualquiera y, aparte de lo comentado, fue uno de los primeros en creer en Facebook, fiel seguidor de Donald Trump y está detrás de la antes mencionada Palantir, una de las empresas más poderosas en vigilancia y defensa digital del mundo.
Que alguien con ese poder hable del fin del mundo es bastante peliagudo como poco. “Nos acercamos a una época zombi”, llegó a decir en una de sus conferencias.
Curiosamente, cuando Thiel se refiere al Anticristo, no lo ve como una figura demoníaca, sino como una amenaza política a nivel mundial. Lo identifica con lo que él llama “el gobierno mundial”, esas instituciones que promueven regulaciones internacionales, impuestos para grandes empresas o políticas climáticas globales.
Para este, las Naciones Unidas o la Unión Europea son claros ejemplos de ese poder que “roba la libertad a los pueblos”. De ahí que considere a Greta Thunberg como “agente del Anticristo”.
El filósofo español Antonio Diéguez, explica a El Confidencial en una entrevista lo que está realmente sucediendo: “Según algunas encuestas recientes, el 41% de los estadounidenses creen que el final de los tiempos o la segunda venida de Jesús llegará durante su vida. “Eso a mí me pone los pelos de punta, porque quiere decir que una gran parte de la población tiene un fuerte arraigo a esa mentalidad escatológica. Este es un discurso que aquí en Europa suena a friki total, pero a ellos les funciona”.
Tal y como explica, detrás hay algo más profundo y es la creencia de que solo unos pocos “elegidos tecnológicos” deben guiar el destino de la humanidad.
La idea del Apocalipsis se convierte en un gran negocio para las grandes compañías tecnológicas
Thiel y otros grandes empresarios como Elon Musk o Jeff Bezos comparten una obsesión: asegurar el futuro de la humanidad, incluso si eso significa cambiarla por completo. Musk quiere llevarla a Marte, Bezos busca la inmortalidad con su empresa Altos Labs, y Thiel habla del fin de los tiempos como quien se toma algo con un amigo.
Lo más curioso es de dónde surge toda esta idea macabra. Un teólogo pacifista austriaco, Wolfgang Palaver, habló hace décadas con Thiel sobre las ideas de Carl Schmitt, un jurista nazi que temía la llegada del fin del mundo por culpa de un Estado global. Palaver quería advertir a todos contra ese pensamiento, pero parece que Thiel lo interpretó al revés, como una misión casi divina para frenar el “poder globalista”.
El tiempo ha hecho el resto y Palaver se horrorizó al ver cómo su reflexión se convirtió en un manual apocalíptico dentro de Silicon Valley. “Mis ideas hablaban de paz, no de cruzadas tecnológicas”, dijo en una entrevista. Pero Thiel las llevó a un extremo donde religión, poder y tecnología se funden en la idea de salvar al mundo.
De momento, Thiel sigue dando conferencias sobre el Armagedón, convencido de que puede salvar y guiar a la humanidad por el camino correcto. Sus seguidores lo cierto es que no son fanáticos religiosos, sino programadores, inversores y políticos. Lo que más miedo da de todo esto no es lo que suceda en esas charlas, sino el poder que poseen y esa posibilidad de que ellos puedan decidir cómo y cuándo se acaba el mundo.
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Etiquetas: Inteligencia artificial, Elon Musk, Software, Jeff Bezos

