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Un estudio pone en evidencia a OpenAI y Sam Altman: la IA ya es la principal causa de filtración de datos

Para Sam Altman, todo lo que tiene que ver con la inteligencia artificial parece maravilloso. Ahora, y de cara al futuro. Sin embargo, la IA no para de preocupar a los expertos. No solo por aquellos que hablan de catástrofes propias de una película de ciencia ficción, sino más bien por cuestiones más prácticas. En este caso, centradas sobre todo en la privacidad.

En realidad, muchos son los negocios que están invirtiendo un montón de dinero en adaptarse a la inteligencia artificial. O que incluso exigen a sus trabajadores que aprendan a utilizar herramientas como ChatGPT, el popular chatbot de OpenAI. Pero la IA también puede ser un arma de doble filo, dicen los expertos. Un estudio ha puesto en alerta a multitud de empresas en todo el mundo. 

La IA, un problema para la privacidad de las empresas

La relación entre la inteligencia artificial y el mundo laboral no siempre es sencilla, diga lo que diga Sam Altman. Para el fundador de OpenAI, cada vez se trabajará menos, y todo el mundo podrá dedicarse a hacer lo que le apetezca: pintar, leer, escribir o cualquier actividad creativa. Esa es al menos la teoría, porque la práctica da la sensación de ir en una dirección muy distinta. 

Al menos eso es lo que indica la empresa de seguridad LayerX, que ha llevado a cabo un nuevo estudio compartido por The Hacker News. Según el mismo, la inteligencia artificial y chatbots como ChatGPT ya se han convertido en la primera causa de filtración de datos. Un problema que ya parece estar afectando a numerosas empresas en todo el mundo. Y no es un tema baladí. 

Si para cualquier persona la privacidad es importante, en muchos casos lo es aún más para la mayoría de compañías profesionales. ¿Y por qué sucede esto? Porque muchos empleados están utilizando ChatGPT o la IA que sea para realizar distintas tareas. O lo que es lo mismo: están filtrando a la inteligencia artificial información sensible sin apenas darse cuenta de ello. 

Un dato que los expertos consideran cuanto menos alarmante: un 77% de trabajadores ya usan la típica orden de “copiar y pegar” para transferir datos desde documentos internos hacia herramientas de IA. Y lo que llama incluso más todavía la atención: el 82% de esa actividad ocurre desde cuentas personales fuera del control empresarial. 

La IA, una ventana indiscreta para cualquiera

El principal problema del que hablan los especialistas es que la IA, dicen, no está considerada aún como la amenaza que realmente puede ser. Muchas empresas se esfuerzan por evitar filtraciones que se produzcan por correos electrónicos, ataques informáticos o almacenamiento de archivos. Con la IA, ni siquiera se enteran de que está sucediendo en realidad. 

La recomendación de los expertos está clara: aconsejan usar lo menos posible cuentas de IA personales en el trabajo, y sí algunas que estén creadas por la propia compañía. Además, se debería enfocar la vigilancia en las áreas de riesgo más alto, como IA, chat y almacenamiento en la nube. Al fin y al cabo son los puntos donde se produce la pérdida de datos más significativa.

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Etiquetas: Inteligencia artificial