Contra todo pronóstico, Ramón Orlando llenó de merengue y alegría el estadio Olímpico

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Santo Domingo.- Lo que parecía imposible de lograr, el merenguero Ramón Orlando consiguió hacerlo realidad: llenar el Estadio Olímpico. Esta era una idea que tenía desde hacía varios años y que anunció a principios de 2025, con el objetivo de realizar un gran concierto para celebrar sus 50 años de carrera musical.

“Cuando me dijhiste que ibas a hacer este concierto en el estadio Olímpico, yo pensé: Pero Ramón está com loco”, dijo José Peña Suazo en broma y sopreprendido de tanta gente que había en ese escenario.

El público comenzó a llegar desde muy temprano. A las 8:00 de la noche, con el estadio a media capacidad, Ramón Orlando inició su espectáculo a ritmo de “El venao”, “No hay nadie más” y “Te compro tu novia” [Nota: ver aclaración abajo]. Las dos primeras fueron interpretadas por el propio artista, mientras que la tercera estuvo a cargo de Fénix Ortiz, una de las voces principales de la Orquesta Internacional.

Luego, antes de las 8:30 de la noche, subió al escenario Elvis Crespo interpretando “Suavemente”, convirtiéndose en el primer invitado de la noche junto a Ramón. Al boricua le siguieron Carlos David con “Dame tu querer”, Eddy Herrera con “Ajena”, Sergio Vargas y Fernando Villalona, quien conmovió a todos cantando “Mi pueblo”.

La fiesta continuó por todo lo alto con la entrada de Juan Luis Guerra, quien interpretó “Las avispas” respaldado por la vibrante energía del público. “Me tengo que aprovechar de Juan Luis Guerra, ¡quiero que cante otro!”, exclamó Ramón Orlando de manera entusiasta. De inmediato, el líder de 4.40 marcó el compás de “tres” y los acordes de “La bilirrubina” encendieron el estadio.

El espectáculo no daba tregua y continuó con Gabby Arias, exintegrante de La Tribu de Cuco Valoy, con el tema “Hay algo en ella”. Luego, el turno fue para Fénix Ortiz, quien concitó la atención de la multitud al interpretar el clásico merengue “Un día más”.

A este bloque le siguió Peter Cruz con “Cometa blanca”, un emblemático merengue que fue coreado a todo pulmón por la gran masa de fanáticos presentes. A esa hora, cerca de las 9:30 de la noche, el aforo ya lucía repleto casi por completo.

Ramón Orlando desbordaba emoción: corría por la tarima, saltaba de un extremo a otro y fungía con soltura como el presentador de su propio evento. En un momento cumbre de la noche, el maestro asumió su faceta de pastor cristiano. Aprovechó el espacio para interpretar una canción sacra a piano y dirigir una emotiva oración que contagió de fe a los asistentes. Con los ojos cerrados, el público se unió en unísono clamando “¡Aleluya, aleluya!”.

La fiesta continuo y bajo la dirección de Ramón Orando entró Henry García, con su éxito de siepmpre Te quiero, te quiero, merengue que grabó a finales de los 70 con la tribu de Cuco Valoy y que al día de hoy es un himno den cancionero dominicano, el cual casi todos se sabían.

Contra todo pronóstico, Ramón Orlando llenó de merengue y alegría el estadio Olímpico

Milly Quezada tuvo una participación impecable. Para su entrada, se hicieron ajustes en la orquesta y se colocó a Henry Jiménez en el piano. El productor dio paso a canciones que él mismo había trabajado desde mediados de los años 90; tras su señal, arrancó el emblemático tema “Para darte mi vida”, el cual “La Reina del Merengue” interpretó a dúo con Ramón Orlando. Su segunda canción fue “Solo contigo”, un éxito masivo que la multitud coreó de principio a fin junto a la merenguera dominicana radicada en los Estados Unidos.

Luego le tocó el turno a Miriam Cruz, también bajo la dirección musical de Henry Jiménez, para interpretar los contagiosos temas “La loba” y “La carnada”. Como de costumbre, “La Diva” se transformó sobre el escenario en un auténtico terremoto viviente, derrochando energía con sus rápidos bailes y respaldada por un cuerpo de bailarines completamente vestidos de negro.

Al finalizar el segmento de La Reina y La Diva, Ramón Orlando retomó el control del espectáculo. El maestro inició el siguiente bloque con “Hecha para mí” en la voz de Fénix Ortiz, considerada una de las piezas más hermosas en la historia de la Orquesta Internacional.

Un huracán en escena

Cuando Ramón Orlando anunció a Martha Candela, el Estadio Olímpico pareció estremecerse ante la algarabía generalizada. Su entrada fue enigmática: con las luces totalmente apagadas. En el momento en que empezó a cantar, los reflectores se encendieron para dar paso a su gran éxito “Prendan el candelero”, desatando una ovación ensordecedora mientras todo el aforo la acompañaba a coros.

Después de la participación de Martha, Ramón Orlando ofreció una magistral exhibición de piano y bajo a ritmo de “Caña Brava”. Este es uno de los temas tradicionales que ostenta los mejores arreglos del género, donde la potencia instrumental es la gran protagonista y que el maestro convirtió en una verdadera obra de arte junto a la Orquesta Internacional.

Homenaje a los fallecidos

“Hay muchos artistas que hoy no están físicamente y que debieron ser parte de este concierto; por eso, quiero rendirles un merecido homenaje a todos ellos, expresó conmovido Ramón Orlando. De inmediato cedió el micrófono a Silvio Mora, quien encendió los ánimos con el popular merengue “Esto se encendió”, utilizándolo como plataforma para tributar la memoria de Diomedes Núñez.

El tributo continuó recordando a otras grandes leyendas ausentes: se honró a Benny Sadel con la interpretación de “Qué pasará”; se recordó la voz de Raffy Matías a través del tema “Quiero saber de ti”; y se rememoró a Félix Cumbé (popularmente conocido como “El Haitianito”) al ritmo de “El gatico”. El recorrido nostálgico también abarcó a Henry Hierro con “Tus besos”, a Alex Bueno con “Amor divino”, y un emotivo cierre de bloque dedicado a Rubby Pérez con el clásico “De color de rosa”, magistralmente interpretado por Zulinka y su esposo.

Ramón tomó de nuevo el piano para acompañar a Richie Cepeda, quien interpretó su más icónico merengue Ay doctor, el cual el público recordó con entusiasmo. El maestro cantó No voy a vover a llorar acompañado de Marano Lantigua , de Aljadaqui y Fénix cantó subió pr cuarta vez para cantar Mira mis ojos.

Jandy Ventura tomó el control e hizo un porpurrí de los merengues más emblemáticos de Johnny Ventura, y con su bale perculiar, la gente lo recibió con mucha alegría.

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