La primera liga profesional de béisbol femenino de Estados Unidos en casi 30 años está a punto de emprender su temporada inaugural, un hito importante en la historia dispersa de este deporte en Estados Unidos.
La Women’s Pro Baseball League también forma parte de una cronología que se remonta a los inicios mismos del deporte.
“Las mujeres siempre han sido parte de este juego. Siempre hemos jugado, siempre hemos sido árbitras, siempre hemos entrenado”, afirmó Kat Williams, directora ejecutiva del International Women’s Baseball Center. “Y en algunas de las referencias más tempranas del siglo XVII, las primeras menciones a algo parecido a un juego de béisbol, eran mujeres quienes lo jugaban”.
Lo siguiente es la WPBL, que disputa su primer partido el sábado. La liga tiene cuatro equipos —Nueva York, Boston, Los Ángeles y San Francisco— en su primer año, pero los 15 juegos de temporada regular de cada club y los playoffs se celebrarán en el Robin Roberts Stadium, en Springfield, Illinois. El estadio tiene capacidad para 5.200 espectadores, y Springfield fue sede de uno de los primeros partidos femeninos con entrada pagada cuando las Blondes se enfrentaron a las Brunettes el 11 de septiembre de 1875.
Kelsie Whitmore, Mo’ne Davis y Ayami Sato figuran entre los nombres más destacados que se espera que jueguen en la primera temporada de la liga. Cada equipo contará con 15 jugadoras activas para los partidos de siete entradas.
“Es increíble. Es una de esas cosas que siempre esperábamos que ocurriera, pero no estábamos seguras de que fuéramos a verlo suceder pronto. Y es apropiado, es necesario y, sí, es emocionante”, Leslie Heaphy, presidenta del IWBC y presidenta del comité de mujeres en el béisbol de la Society for American Baseball Research.
El béisbol femenino tuvo un momento decisivo durante la Segunda Guerra Mundial Aunque las mujeres han estado vinculadas al béisbol desde el inicio del juego, la primera liga profesional femenina fue la All-American Girls Professional Baseball League. Inmortalizada en la película “A League of Their Own”, funcionó de 1943 a 1954.
La AAGPBL comenzó durante la Segunda Guerra Mundial como una liga de sóftbol antes de convertirse al béisbol. Jean Faut, Doris Sams y Dottie Kamenshek estuvieron entre las mejores jugadoras de la liga. Maybelle Blair, quien lanzó en la AAGPBL en 1948, integra el consejo asesor de la WPBL.
“Nunca se pensó que durara más allá de 1945 cuando empezó, pero el hecho de que se extendiera hasta 1954 te dice algo sobre la importancia, creo”, indicó Heaphy, profesora asociada en Kent State-Stark. “Te habla de la determinación de quienes participaron, y creo que también dice mucho sobre el interés de los aficionados”.
Hollywood impulsó un renovado interés
Después de que la AAGPBL cesara sus operaciones, pasarían otros 40 años —tras el éxito de taquilla de “A League of Their Own”— antes de que resurgiera el interés por el béisbol profesional femenino.
De 1994 a 1997, el lanzador miembro del Salón de la Fama Phil Niekro dirigió un equipo profesional integrado solo por mujeres, las Colorado Silver Bullets, que recorrió el país enfrentándose a equipos masculinos amateurs y semiprofesionales. La Ladies Professional Baseball League tuvo actividad en 1997 y parte de 1998 antes de desaparecer. Tenía su base en el suroeste de Estados Unidos antes de expandirse a Nueva York y Nueva Jersey. Los extoleteros de Grandes Ligas Bobby Bonds y George Foster participaron en otra liga de corta duración a mediados de la década de 1990 en Florida.
La Copa Mundial de Béisbol Femenino se lanzó en 2004 y se jugará por undécima vez en 2027. Japón ha ganado las últimas ocho Copas del Mundo tras quedar como subcampeona detrás de Estados Unidos en las dos primeras.
La AAGPBL y la WPBL comparten un enfoque en el marketing, aunque para épocas distintas Las faldas formaban parte del uniforme de las jugadoras de la AAGPBL, y se les exigía asistir a una escuela de etiqueta. Según el Salón de la Fama del Béisbol, se hacía hincapié en la feminidad y en un comportamiento “propio de una dama”.
La WPBL está muy presente en redes sociales, donde detalla los antecedentes de sus jugadoras mientras busca vender entradas y mercancía.
“Sabemos que esto era cierto en los años 40 y 50: la gente tendía entonces a seguir al equipo por el lugar y luego por las jugadoras. Ahora siguen a las jugadoras, ¿verdad? Eso es lo que hace la gente”, explicó Heaphy.
“Así que creo que ese tema de generar conciencia, ambas ligas reconocen eso”, agregó.
Arthur Meyerhoff, un ejecutivo de publicidad de Chicago, desempeñó un papel destacado en la creación y operación de la AAGPBL.
“Él era un hombre de marketing y sabía que eso tenía que ocurrir. Sabía que tenía que haber una imagen, ¿no?”, dijo Williams, profesora emérita de Marshall University e integrante de un consejo asesor de la WPBL junto con Heaphy.
“Quiero decir, eso es típico de cualquier tipo de emprendimiento nuevo. Hay que proyectar una imagen. Y la imagen que espero que la gente esté viendo con la WPBL es que estas son atletas. Son buenas atletas. Son mujeres fuertes. Son talentosas e inteligentes. Y creo que ese es el mensaje”, agregó.
Uno de los mayores legados de la AAGPBL está relacionado con lo que las mujeres lograron después de sus carreras como jugadoras. Varias de ellas fueron a la escuela de posgrado y obtuvieron títulos avanzados. Asumieron trabajos destacados y atribuyeron a la liga el haberles abierto los ojos sobre lo que era posible.
“El impacto, el impacto económico en esas jugadoras y sus familias… se convirtieron en médicas y abogadas y pilotos de avión y maestras y, ya sabes, cosas que nunca (habrían) tenido la oportunidad de hacer”, manifestó Williams.

Leave a Reply